Feeds:
Entradas
Comentarios

Archive for the ‘La Reconstrucción’ Category

Andrew Johnson · 1868 Una batalla política por la reunificación del país

El fin de la guerra civil estadounidense dio paso a un nuevo problema: ¿qué hacer con los derrotados estados sureños? Esta pregunta llevó a una crisis constitucional que abrió la puerta al primer juicio de residenciamiento en la historia estadounidense.

Tras el asesinato de Abraham Lincoln asumió la presidencia el Vicepresidente Andrew Johnson, un sureño que no sólo había sido miembro del Partido Demócrata, sino que también había poseído esclavos. Johnson era hijo de la tradición de Andrew Jackson y, por ende, se consideraba un defensor del hombre común frente a la aristocracia corrupta de noreste. El nuevo presidente simpatizaba con los blancos pobres y no tenía mucha empatía para los esclavos. Cuando estalló la guerra civil, Johnson era Senador por el estado de Tennesse, pero se mantuvo fiel a la Unión. Los Republicanos lo eligieron candidato a la vicepresidencia para promover la unidad y cortejar el apoyo de los sureños unionistas. En su gestión como Presidente, Johnson dejó claro que era un creyente en la supremacía de los blancos y, por ende, se opuso a la concesión de derechos políticos a los negros. Su simpatía para con los estados sureños fue más que evidente y le   llevó a una colisión con el Congreso.

En mayo de 1865, Johnson hizo público su plan para readmitir a los estados sureños en la Unión. El plan presidencial ofrecía amnistía a todo sureño que hiciera un juramento de lealtad a la constitución de los Estados Unidos. Sólo quedaban fuera los altos dirigentes civiles y militares de la Confederación, quienes sólo podían ser perdonados por el Presidente mismo. Para que los estados fuesen reintegrados a la unión, los sureños debían también ratificar la Enmienda 13, aboliendo la esclavitud. Rápidamente, los estados confederados aceptaron el plan de Johnson y pudieron elegir gobiernos propios. Para el otoño de 1865 diez de los once estados confederados habían cumplido con los requisitos del plan de Johnson

White League and Ku Klux Klan alliance, in illustration, by Thomas Nast, in Harper's Weekly, October 24, 1874La primera reacción de los congresistas Republicanos al plan del presidente fue favorable. Tanto moderados como radicales decidieron darle una oportunidad a Johnson y a su plan. Éstos esperaban que los nuevos gobiernos sureños aprovecharan la gran oportunidad que el plan Johnson significaba y actuaran de buena fe. Desafortunadamente, esto no ocurrió porque los nuevos gobiernos sureños buscaron resucitar la esclavitud a través de una serie de leyes, conocidas como los códigos negros. Estas leyes buscaban obligar a los negros libres a regresar a trabajar a las plantaciones.  Además, Johnson le otorgó un perdón a básicamente a todo antiguo líder de la Confederación que se lo solicitó. Envalentonados, los sureños eligieron antiguos funcionarios confederados para representarles en el Congreso de los Estados Unidos. Antiguos generales y coroneles, legisladores y hasta el vicepresidente de la Confederación fueron electos al Congreso federal en representación de los estados sureños.

La actitud y las acciones de los sureños enfurecieron a los congresistas Republicanos, quienes decidieron no reconocer a los nuevos legisladores sureños. Para ello, aplicaron una cláusula de la constitución que le reconoce al Congreso el poder de aceptar o rechazar legisladores. De esta forma, todos los congresistas sureños electos bajo el plan de Johnson fueron rechazados por el Congreso.  En respuesta, los estados sureños eliminaron las alusiones raciales en los códigos negros, pero en la práctica sólo aplicaban las leyes a los negros libres.  Para complicar aún más las cosas, se desató una ola de violencia y terror contra los negros libres en diversos estados del sur.  Todo ello llevó a los congresistas republicanos a concluir que el Sur estaba deliberadamente evadiendo la Enmienda 13, y que era necesaria la intervención del Congreso.

En marzo de 1865 el Congreso creó la Oficina de  Libertos  (Freedmen Bureau) para brindar ayuda de emergencia a los antiguos esclavos.  Esta oficina había tenido un éxito limitado.  La Oficina de Libertos operó escuelas ayudando a crear las bases para un sistema de educación pública en el sur. También ayudó a los negros a denunciar los abusos de que eran víctimas. A principios de 1866, el Congreso aprobó extender la vida de esta oficina asignándoles fondos de forma directa y autorizando a sus agentes a investigar casos de maltrato de libertos. Además, el Congreso aprobó una ley de derechos civiles, confiriéndole la ciudadanía norteamericana a los negros. Esta ley definía como ciudadano a toda persona nacida en los Estados Unidos, aunque dejaba fuera a los amerindios. De acuerdo con esta ley, los negros estarían cubiertos por todas las leyes norteamericanas que garantizaban la seguridad y la propiedad de los ciudadanos estadounidenses.

The Freedman´s BureauEn febrero de 1866, el presidente Johnson vetó la nueva ley de la Oficina de Libertos y la Ley de derechos civiles. Además, lanzó un fuerte ataque contra los radicales, acusándoles de traidores que no querían restaurar la Unión.

Los radicales toman control

¿Quiénes eran estos congresistas radicales que provocaron la ira del presidente Johnson?  La mayoría de los unionadicales eran individuos formados al calor de los debates en torno a la esclavitud. Éstos procedían, principalmente, de la zona de Nueva Inglaterra o del medio oeste. Les unía la creencia en la igualdad de derechos políticos y de oportunidades económicas, por lo que creían necesario un gobierno central fuerte. Según ellos, el establecimiento del trabajo libre, la educación universal pública y la igualdad de derechos llevarían al sur a disfrutar del mismo nivel de riqueza, progreso y movilidad social que poseía el norte. Su opinión del Sur no era la mejor, pues le consideraban una región en donde reinaba la ignorancia, se practicaba una agricultura de despilfarro, se rechazaba la manufactura, se despreciaba el trabajo honesto y estaba controlada por una oligarquía majadera. Los radicales querían transformar al Sur desarrollando la pequeña propiedad agraria, fomentando la manufactura, promoviendo la educación, cultivando el respeto al trabajo honesto y extendiendo la igualdad de derechos políticos entres sus habitantes.  Para los radicales, la prioridad no era reestablecer la Unión, sino rehacer al sur.

Charles Sumner

Para los radicales, el gobierno federal debía jugar un papel protagónico en la reconstrucción del sur, sobre todo, garantizando los derechos civiles y el voto de los libertos. Republicanos radicales como Thaddeus Stevens (Pennsylvania) y Charles Sumner (Massachussets) abogaban por una intervención federal directa que protegiera a  los negros y les brindara oportunidades educativas, sociales y económicas.

 

Los vetos de Johnson unificaron a los legisladores republicanos bajo el liderato de los republicanos radicales, quienes decidieron retar el poder del presidente. En abril de 1866, los radicales obtuvieron el respaldo de las dos terceras parte de los legisladores necesarios para aprobar las leyes vetadas por Johnson. Este fue un momento histórico porque por primera vez en la historia de los Estados Unidos el Congreso fue por encima de un veto presidencial.  En junio de 1866, el Congreso aprobó la enmienda la Enmienda 14 declarando ciudadano norteamericano a toda persona nacida en los Estados Unidos. Según la enmienda ningún estado “aprobará o hará cumplir ninguna ley que restrinja los privilegios o inmunidades de los ciudadanos de los Estados Unidos; ni ningún estado privará a persona alguna de su vida, de su libertad, sin el debido procedimiento de ley, ni negará a nadie, dentro de su jurisdicción, al igual protección de las leyes”. Esta enmienda histórica buscaba proteger los derechos de los libertos frente los abusos y atropellos de los sureños garantizando la constitucionalidad de la Ley de Derechos Civiles vetada por Johnson y aprobada por el Congreso.

En las elecciones de 1866, los Republicanos aumentaron su mayoría tanto en la Cámara como en el Senado, y ganaron control de todos los estados del norte. Los Republicanos entendieron su contundente victoria como un mandato, como una muestra de aprobación popular de sus posiciones, como una especie de referéndum que Johnson perdió. La victoria electoral unificó a los congresistas republicanos en su propósito de tomar control de la reconstrucción. Con ello quedó definido el escenario de un choque histórico y peligroso entre las ramas legislativa y ejecutiva del gobierno de los Estados Unidos.

Los Republicanos tomaron la iniciativa rápido aprobando una serie de leyes a comienzos del año 1867. En marzo, los republicanos aprobaron la Ley de la Reconstrucción que fue vetada por Johnson y vuelta a probara por el Congreso por encima del veto presidencial. Esta ley organizaba al sur como un territorio conquistado y ocupado, pues le dividía en cinco distritos militares, cada uno comandado por un general del ejército de la Unión. Para que se retirasen las tropas federales y los estados se reintegrasen a la Unión, era necesario que éstos le concediera en el derecho al voto a los libertos y privara de ese mismo derecho a los confederados que participaron en la rebelión. Cada comandante militar debía registrar a todos los votantes de su distrito, blancos y negros, y supervisar que se llevaran a cabo elecciones para escoger una convención estatal. Ésta debería redactar nuevas constituciones que garantizaran el derecho al voto de los negros en cada estado. Además, los estados sureños debían ratificar la Enmienda 14. Cuando todo ello ocurriese, los estados sureños serían readmitidos a la Unión.

Resultado de imagen para Edwin M. Stanton"

Edwin M. Stanton

Los republicanos también aprobaron la Ley de Tenencia de un Cargo Público que hacía obligatorio el consentimiento del Senado para remover de su cargo a todo funcionario cuyo nombramiento tuvo que ser confirmado por el Senado. En otras palabras, obligaba a Johnson a solicitar el consentimiento senatorial para poder destituir funcionarios públicos que aunque pudieron haber sido nombrados por el presidente, debieron ser confirmados por el Senado. Con ello, el Senado quería proteger al Secretario de Guerra Edwin M. Stanton, quien había sido nombrado por Lincoln y favorecía la reconstrucción radical del sur. Como Secretario de Guerra, podía hacer mucho para favorecer a los republicanos radicales y bloquear las acciones del presidente. Esta ley atentaba contra los poderes reconocidos por la constitución al presidente de los Estados Unidos, pues exigía que Johnson trasmitiera sus órdenes al ejército a través de su oficial de mayor rango el General Ulises S. Grant.

Johnson no pudo evitar que se aprobaran ambas leyes y hasta pareció dar señales de aceptar el control congresional de la reconstrucción, pues nombró los generales recomendados por Stanton y Grant para comandar los cincos distritos militares creados por la Ley de Reconstrucción. Sin embargo, esto era una maniobra de Johnson para ganar tiempo, pues tan pronto acabó la sesión del Congreso destituyó a Stanton y le sustituyó por Grant, pues creía que el general sería mucho más fácil de controlar. Además, el presidente sustituyó a cuatro de los comandantes de distritos militares del sur. Grant sorprendió a Johnson al objetar públicamente las movidas del presidente. Cuando el Congreso volvió a reunirse anuló la destitución de Stanton. Resultado de imagen para johnson impeachment"

El 21 de febrero de 1868, Johnson oficialmente despidió a Stanton y el secretario se atrincheró en su oficina y se negó a obedecer al presidente. El 24 de febrero de 1868 por primera vez en la historia de los Estados Unidos, el Congreso inició un proceso de residenciamiento para destituir al presidente. Siguiendo el mandato establecido por la constitución, la Cámara de Representantes inició el proceso de residenciamiento contra Johnson acusándole de once cargos de mala conducta presidencial, siete de ellos por haber violado la Ley de tenencia de un cargo público.  Una vez establecidas las acusaciones en la Cámara, el Senado pasó a enjuiciar al presidente. Tras un juicio de once semanas de duración, Johnson se salvó de ser el primer presidente en ser destituido por un voto, pues se requería que dos terceras partes de los senadores le condenaran (36) y sólo 35 senadores lo encontraron culpable de los cargos de que se le acusaba.  Siete republicanos moderados votaron a favor de Johnson porque no estaban seguros de la constitucionalidad de la Ley  de tenencia de un cargo público, que en efecto fue más tarde declarada inconstitucional por el Tribunal Supremo. Para este grupo de legisladores, destituir a Johnson hubiera sido un acto muy extremo, pues habría establecido un antecedente muy peligroso. En otras palabras, para ellos era más importante salvaguardar el sistema político estadounidense que castigar a Johnson.

Norberto Barreto Velázquez

Lima, 15 de noviembre de 2019

 

Read Full Post »

Thin LightAcabo de leer un libro extraordinario, The Thin Light of Freedom: The Civil War and Emancipations in the Heart of America. Su autor, Edward L. Ayers, es un historiador estadounidense, ex Presidente de la Universidad de Richmond y miembro fundador del  podcast de historia estadounidense Backstory.  The Thin Light of Freedom completa su obra In The Presence of Mine Enemies: War in the Heart of America, 1859-1863, ganadora del prestigioso Bancroft Prize del año 2004.

Ganador del 2018 Lincoln Prize, este libro examina la guerra de secesión estadounidense a partir de 1863, desde la perspectiva de dos condados estadounidenses claves por su ubicación estratégica: Franklin (Pensilvania-Unionista) y Augusta (Virginia-Confederado). Ello le permite a su autor hacer un examen  micro de un proceso histórico tan complejo como la guerra civil estadounidense.

Dada la magnitud de esta obra, me limitaré hacer algunos comentarios generales sobre su contenido.

Ayers

Edward L. Ayers

En más de una ocasión he escuchado  a colegas minimizar e inclusive negar la esclavitud como el factor clave de la guerra civil estadounidense. Quienes así piensan, por lo general justifican su argumento subrayando la disposición de Lincoln para un acomodo con el Sur que evitara la secesión y la guerra. Ayers hace un trabajo extraordinario subrayando la centralidad de la esclavitud  en el guerra civil estadounidense. Tal vez Lincoln estuvo dispuesto a llegar a un acuerdo sobre el futuro de la esclavitud, pero el Sur no. En otras palabras, es la tenaz resistencia de los esclavistas lo que lleva al Norte a adoptar una posición abolicionista. Según Ayers, la libertad para los negros avanzó más rápido de lo que sus defensores habían podido imaginar, gracias a la agresividad de los sureños. Para acabar con el Sur – y poner fin a la guerra – era necesario acabar con la esclavitud.

Ayers enfatiza que la emancipación y la Reconstrucción no eran inevitables resultados de la economía moderna, del poder del Norte o de la justicia. Las consecuencias de la guerra permanecieron en duda durante el conflicto y el periodo posterior. Pocos hubieran imaginado en 1860 que en cinco años la esclavitud sería destruida y que los libertos se convertirían en ciudadanos estadounidenses.

En la etapa posterior a la guerra –la llamada Reconstrucción– la actitud de los sureños también jugó un papel clave. Su resistencia y oposición ayudaron a que la revolución que la Reconstrucción significaba avanzara.

Sin embargo, no hay un final feliz. Los enemigos de la libertad de los negros no desaparecieron después de la Reconstrucción. Éstos no se rindieron y por décadas lucharon para hacer retroceder la expansión de la democracia en el Sur, socavando los derechos adquiridos por los negros en la década de 1860.

15disunion-blog480

The Battle of Nashville (Library of Congress)

No puedo terminara sin subrayar dos elementos impresionantes de este libro: lo bien que está escrito y sus fuentes. Esta es una obra con una narración extraordinaria que atrapa al lector sin perder profundidad académica. Ayers recurre a una variedad extraordinaria de fuentes primaras: periódicos, informes, cartas, etc. Destaca el uso de diarios para reconstruir cómo experimentaron la guerra soldados, esposas de soldados, civiles, etc.

Norberto Barreto Velázquez

Lima, 19 de julio de 2018

Read Full Post »

we_shall_overcome_full_page.jpg

La década de 1960 fue testigo de la lucha de los afro-estadounidenses  por la igualdad social y política. Tras el fin de la guerra civil, los afro-estadounidenses  disfrutaron de un corto periodo de libertad e igualdad. Durante este periodo, ciudadanos negros llegaron ser electos alcaldes, gobernadores y representantes. Sin embargo, a finales de la década de 1870, éstos habían perdido sus derechos políticos gracias al desarrollo de un sistema de segregación racial. Este sistema conocido como “Jim Crow”  creó formas para negar  o limitar el derecho al voto de los afro-estadounidenses,  además de marginarles social y económicamente. Con el fin de separar las razas, se aprobaron leyes segregando racialmente las escuelas, los parques, y hasta las fuentes de agua. Los matrimonios entre blancos y negros fueron declarados ilegales en varios estados de la Unión.

linchamientos-eeuu.jpg

Los afro-estadounidenses  no sólo fueron arrebatados de sus derechos políticos, segregados y marginados, sino también fueron víctimas de la violencia racial. Entre 1880 y 1920, miles de afro-estadounidenses  fueron linchados por el mero hecho de ser negros.  Durante este largo periodo, el gobierno federal dejó abandonados y sin protección a miles de sus ciudadanos negros.

En los años 1960 se dio un renacer en la lucha de los afro-estadounidenses  por el reconocimiento de sus derechos políticos y por el fin de la segregación racial. Bajo el liderato de personas como Martin Luther King, Malcom X, Rosa Parks, Huey P. Newton y Bobby Seale, los afro-estadounidenses  usaron diversos tipos de medios para luchar contra quienes les oprimían y maltrataban (boicots, marchas, resistencia pacífica, resistencia armada, etc.). El resultado de esta lucha fue el desarrollo de un vasto movimiento a favor de los derechos civiles que logró la aprobación de leyes federales protegiendo los derechos de los ciudadanos afro-estadounidenses . Sin embargo, esta lucha constituyó una verdadera revolución, pues cambió considerablemente las relaciones y actitudes raciales en los Estados Unidos.

 Martin Luther King

Rosa-Parks

Rosa Parks

Una de las figuras claves de la lucha por los derechos civiles fue un joven pastor negro llamado Martin Luther King. Nacido en Atlanta en 1929, era hijo y hermano de pastores y vivió desde muy niño la segregación racial.  En 1954,   King se convirtió, a los veinticinco años de edad, en pastor de una iglesia bautista de la ciudad Montgomery. Un año más tarde, una mujer afroamericana llamada Rosa Parks se negó a cederle su asiento en un autobús público a una persona blanca, por lo que fue arrestada por violar las leyes segregacionistas vigentes en el estado de Alabama. En respuesta, el reverendo King encabezó un boicot contra el sistema de transportación pública de Montgomery que duró más de trescientos días. En 1956, el Tribunal Supremo declaró ilegal la segregación en los autobuses, restaurantes, escuelas y otros lugares públicos, lo que marcó el fin del famoso boicot de Montgomery.

LBJ & MLK

Martin Luther King y Lyndon B. Johnson

King le dedicará los próximos trece años de su vida a la lucha por la igualdad racial por medio de marchas, boicots, bloqueos, toma de edificios, etc. Creyente en la resistencia pacífica promulgada por Henry David Thoreau y Gandhi, King rechazó el uso de la violencia y se opuso a la intervención de los Estados Unidos en la guerra de Vietnam, por lo que ganó el Premio Nobel de la Paz en 1964.

King no sólo defendió el pacifismo, sino que también optó por aliarse con los sectores liberales en busca de reformas. Para él, la integración racial era posible y necesaria. King creía que sólo el cambio pacífico a través de la colaboración con los blancos traería el cambio que los afro-estadounidenses  estaban esperando y del que eran merecedores.

Este gran líder estadounidense fue asesinado el 4 de abril de 1968 en Memphis.  Su muerte provocó fuerte disturbios raciales, pero no frenó la lucha de los afro-estadounidenses  por sus derechos civiles.

La Ley de Derechos Civiles

El asesinato de  John F. Kennedy en noviembre de 1963 ocurrió en un momento que la lucha por los derechos civiles había ganado fuerza y contaba con el apoyo del presidente asesinado. La actitud que asumiría el nuevo residente de la Casa  Blanca preocupaba a los líderes negros, pues Lyndon B. Johnson (LBJ) no se había caracterizado por sus simpatías hacia la lucha de los afro-estadounidenses . Por el contrario, como Senador Johnson había bloqueado legislación a favor de los derechos civiles.

Afortunadamente para los afro-estadounidenses ,  LBJ entendió que la lucha por los derechos había cambiado el panorama político estadounidense. Además, éste quería unir a los Demócratas y demostrar que era un líder nacional por lo que adoptó el tema de los derechos civiles. Johnson hizo claro que estaba dispuesta a transar y uso todo su poder e influencia para conseguir que el Congreso aprobara  una ley de derechos civiles en 1964.

La aprobación de la Ley de Derechos Civiles  es uno de los episodios más importantes en la lucha de los afro-estadounidenses  por la igualdad.  Ésta es, además, la legislación más importante aprobada en los Estados Unidos con relación al tema de los derechos civiles desde el periodo de la Reconstrucción. La ley prohíbe la discriminación en los espacios públicos, ilegaliza la discriminación en el trabajo por sexo, raza u origen nacional, prohíbe la discriminación en programas federales y  autorizaba al Departamento de Justicia a iniciar casos legales para integrar escuelas y otras dependencias públicas.

El “Black Power”

No todos los afro-estadounidenses  adoptaron el pacifismo reformista predicado por Martin Luther King. Otros reclamaron cambios sociales inmediatos y optaron por la confrontación.  Éstos manifestaron su rencor hacia la sociedad blanca que restringía y limitaba sus aspiraciones, así como también  rechazaron la resistencia pacífica, la integración  y las alianzas de King.   Cansados, frustrados y sin fe en la justicia de los blancos, estos afro-estadounidenses  demandaron la creación de un poder negro o “Black Power”,  es decir, la creación de instituciones y movimientos políticos propios que dieran forma a una agenda propia de la comunidad afroamericana. En otras palabras, los defensores del “Black Power” querían definir su destino, no depender de los blancos para ello.

muhammed-ali-malcolm-x-book-review

Muhamad Ali y Malcom X

El movimiento “Black Power” estuvo fuertemente influenciada por las ideas de uno de los más importantes líderes afro-estadounidenses  de la historia, Malcom X.  Nacido como Malcom Little,  éste cambió su apellido a X como un acto simbólico de repudio al pasado esclavista. Tras una temporada en la cárcel por venta de drogas, Malcom fue liberado en 1952 y se convirtió al Islam.  Malcom se unió a una agrupación musulmana afroamericana llamada la Nación del Islam que era dirigida por Elijah Muhammad.  La inteligencia y oratorio de Malcom X le convirtieron muy pronto en una de las figuras más importantes de la comunidad musulmana afroamericana.

El pensamiento de Malcom tenía una fuerte tendencia separatista y nacionalista. Éste insistía en que los negros tomaran conciencia  y se levantaran en defensa de sus derechos para así alcanzar la independencia verdadera.  Según Malcom, los negros debían estar orgullosos de su negritud y de sus raíces africanas.  Crítico acérrimo de King, Malcom insistía que los afro-estadounidenses  debían conseguir su libertad usando cualquier medio posible, incluyendo la violencia.  En 1965, Malcom abandonó la Nación del Islam y fue asesinado por tres hombres vinculados a ese movimiento.

En 1966, Huey P. Newton y Bobby Seale fundaron el Partido de las Panteras Negras, el grupo más famoso en defensa de la autodeterminación de los afro-estadounidenses . Las Panteras Negras recurrieron a la violencia y se enfrentaron a la policía y el FBI en diversas ocasiones, pero fueron encarcelados o resultaron muertos, lo que terminó destruyendo al partido.

Bobby Seale, Huey Newton

Huey P. Newton y Bobby Seale

El movimiento “Black Power” tuvo un efecto importante para los afro-estadounidenses , pues fomentó el desarrollo de organizaciones comunitarias negras independientes de los blancos, ayudó a la creación de programas universitarios dedicados al estudio de los negros estadounidenses y sirvió para movilizar política y electoralmente a los afro-estadounidenses .  Además, sirvió para promover el orgullo racial  y la autoestima de los negros.

Norberto Barreto Velázquez, PhD

Lima, Perú

Read Full Post »

download-1El 2018 Lincoln Prize ha sido sido concedido al trabajo de Edward Ayers,  The Thin Light of Freedom: The Civil War and Emancipation in the Heart of America (W.W. Norton and Company). Este premio, que consiste de $50,000, es otorgado anualmente por  el Gilder Lehrman Institute of American History para reconocer el mejor trabajo investigativo sobre Lincoln y el periodo de la guerra civil. Ayers es un historiador estadounidense, ex Presidente de la Universidad de Richmond y miembro fundador de unos de los mejores podcast de historia estadounidense: Backstory. Ha sido merecedor tanto del Bancroft Prize como  del Beveridge Prize.

Vale mencionar a los finalistas de tan prestigioso premio:

  • Ron Chernow, Grant (Penguin Press).
  • Gordon Rhea, On to Petersburg: Grant and Lee, June 4-14, 1864 (LSU Press).
  • Tera Hunter, Bound in Wedlock:  Slave and Free Black Marriage in the Nineteenth Century(Harvard University Press).
  • Cate Lineberry, Be Free or Die (St. Martin’s Press).
  • Graham Peck, Making an Antislavery Nation(University of Illinois Press).
  • Adam I.P. Smith, The Stormy Present: Conservatism and the Problem of Slavery in Northern Politics: 1846—1865 (University of North Carolina Press).

Read Full Post »

Foner - ReconstructionEn su reunión anual celebrada en San Francisco a mediados de abril de 2013, la Organization of American Historians (OAH) rindió un merecido homenaje al historiador Eric Foner (Columbia University) por los veinticinco años de la publicación de su clásico libro Reconstruction: America’s Unfinished Revolution, 1863-1877. Publicado en 1998 por Harper & Row, la obra de Foner  es uno de los libros imprescindibles para entender el periodo posterior a la guerra civil norteamericana.

El fin del conflicto Norte-Sur dio paso  a un problema: ¿qué hacer con los  estados sureños derrotados ? Abraham Lincoln favorecía una política generosa que permitiera la reintegración rápida de los sureños a la Unión norteamericana. Lamentablemente para éstos, Lincoln fue asesinado en 1865, lo que llevó a un intenso debate entre su sucesor, Andrew Johnson, y el Congreso federal.  Johnson creía necesario que los estados sureños fueron reincorporados a la nación norteamericana rápidamente. En el Congreso había un grupo de senadores y representantes conocidos como los radicales,  liderados por Thaddeus Stevens, que creían necesario aprovechar la derrota del Sur para reconstruir o rehacer esa región. Las diferencias entre el presidente y el Congreso desembocaron en un  conflicto directo que resultó en una victoria de los congresistas radicales. De ahí que se identifique el periodo posterior a la guerra civil como la era de la Reconstrucción.

Para celebrar los 25 años de Reconstruction: America’s Unfinished Revolution, la OAH organizó una mesa  compuesta por Foner, Kate Masur (Northwestern University), Heather Andrea Williams (Univeristy of North Carolina- Chapel Hill), Gregory P. Downs (CUNY), Thavolia Glymph (Duke University) y Steve Hahn (UPenn University). Estos colegas desarrollaron un interesante y valioso intercambio sobre la importancia de la obra de Foner en el desarrollo de la historiografía norteamericana.

Comparto con mis lectores un video de esta mesa que fue preparado por The History News Network (HNN).

Read Full Post »