Feeds:
Entradas
Comentarios

Archive for the ‘Imperialismo norteamericano’ Category

Tráiler de 'Da 5 Bloods', la película de Spike Lee para Netflix ...Que recuerde, no he reseñado películas en esta bitácora, pero acabo de ver una que lo amerita. Se trata del largometraje de Spike Lee  Da 5 Bloods. A través de la historia de cuatro veteranos negros que regresan a Vietnam en búsqueda de un tesoro y de los restos de un camarada, Lee enfoca de forma genial la inmoralidad de la intervención estadounidense en Indochina. Claramente enmarcada en el contexto actual de conflicto racial en Estados Unidos, esta película nos muestra, como bien señala unos de sus personajes, el impacto en cuatro veteranos -y sus allegados y familiares- de una guerra en la que pelearon en “defensa” de derechos que como afroamericanos, ellos no tenían.

Norberto Barreto Velázquez,PhD

Lima 5 de agosto de 2020

Read Full Post »

semanario Claridad Archives - LVDSEl semanario Claridad es una publicación que este año cumple sesenta años defendiendo y promoviendo la independencia de Puerto Rico, la colonia más atigua del planeta. Durante este periodo ha enfrentado persecución política, ataques terroristas y los vaivanes socio-económicos y políticos de la sociedad puertorriqueña. La  entrega de quienes durante todos estos años han luchado por la supervivencia de este vocero de la nacionalidad puertorriqueña es encomiable.

En estos sensenta años Claridad ha sido mucho más que el vocero de una lucha política. Este semanario ha sido también un medio cultural, en donde academicos de diversas disciplinas  han  disfrutado de un espacio para compartir sus ideas. Comparto con mis lectores una corta nota titulada “1898, del otro lado“, escrita por la Dra. Dolores Aponte Ramos,  sobre el uso de la música “como recurso publicitario” durante la guerra hispano-cubano-estadounidense en 1898.


1898, del otro lado

Lola Aponte, de oficio hilandera.

Claridad

24 de julio de 2020

Nos propone Sun Tzu:  cuando se conduce a los hombres a la batalla con astucia, el impulso es como rocas redondas que se precipitan montaña abajo: ésta es la fuerza que produce la victoria.” ¿Cómo lograr el discurso que lograr mover las rocas?  ¿Quienes eran los soldados que en el 1897 fueron movidos a la guerra hispanoamericana? ¿Cómo hacerles partícipes de una ideología dominante en la cual se percibieran como salvadores en la lucha del bien versus el mal?  ¿Qué nociones del otro, del enemigo y de sí mismos los alentaba?

Esta guerra recurre a la prensa y a la música para crear el espíritu entre los soldados y ciudadanía de la necesidad de la guerra   Aquí propongo algunos textos visuales y musicales para darnos un sabor de la Guerra Hispanoamericana, conocida en los libros de historia militar de USA como “la guerra breve,”  Primero la representación de España como enemigo irracional y degradado.  Estas caricaturas ampliamente difundidas, crean “al otro” en cuanto  animalizado y brutal, asesino de los soldados el Maine, violador de la libertad.

Article Images | Origins: Current Events in Historical PerspectiveComo sabemos hacía ya décadas que latifundistas norteamericanos habían comprado enormes fincas en el Caribe hispano.  El interés por Cuba y Puerto Rico se había expresado incluso en la colaboración con los Partido Revolucionarios de ambas islas si bien fundados en New York.  Se había  materializado en el apoyo en armas a los mamvíses, ejército de guerrilla cubano organizado contra el estado español y asilo a figuras cimeras en la búsqueda de la independencia.  La imagen, sin embargo, no está dirigida hacia la intelligentsia militar, que conoce los intereses comerciales y expansionistas de esta guerra.  Esta imagen amarillista y metafórica está enfocada al lector promedio del periódico.  La auspicia el cuerpo militar, liderado por Teddy Roosevelt, para crear opinión pública.  Buscan y logran apoyo masivo a la primera guerra claramente imperialista de Estado Unidos.  Los cuerpos sangrientos, la ferocidad de contrincante, de proporciones corporales gigantescas son elocuentes en sí mismas.  Un importante grupo de jóvenes voluntariará para hacerse soldados a favor de tan justa causa. Formarán varios regimientos, voluntarios que servirán de linea de frontal de infantería.    En la imagen, Tio Sam protector de la Cuba feminina, presuntamente a punto de ser violada, mira con miedo a españoles de tez oscura que detiene su ataque mas no su gesto violento   Así la guerra se torna en una de protección de valores domésticos, un desarrollo contra la infamia antes que una búsqueda expansionista .  Los habitantes de las islas no parecen tener historia, y se nos muestran incapaces de  buscar redención propia, no parecen conocer la posibilidad siquiera de reclamar derechos, tampoco se les adjudica valores propios   Damiselas asustadizas, subyugadas ellas mismas ante su salvador  Sin duda la fantasía de dominación perfecta.  Es este la misma ideología que expresa su música.

Song sheet cover featuring Eugene Stratton in All Coons Look Alike ...

La música, como recurso publicitario,  mayormente producida alrededor de la casa de publicación Tin Pan Alley.  Entre los grandes éxitos del 1898 produjeron Yankee Doddle Dewey,  y Ma Fillipino Babe.  Esta compañía es responsable de otros top ten en el billboard de la época, tales como ˆ  All the Coons Look Alike to Me—(Todos los putos negros me parecen idénticos, traduzco temblándome el corazón)   Mientras Mark Twain se oponía a la intrusión militar como contraria al espíritu de la república, su país que había salido de su primera gran recesión estaba listo para adelantar la propuesta de intervención militar en el Caribe y cantaba a coro estas melodías.  Aquí tres fragmentos de canciones a las que siguen traducciones :  

A CALL FROM CUBA – J. R. Martin

 Rouse! Sons of Columbia, hear the cry of despair, Wrung from skeleton forms in the dreary night air;

Human forma herded there by a mandate from Spain, Without help, food or shelter, from sun, cold or rain; Age and infancy blend, no strong arm to defend, They wait in dull anguish the sorrowful end;

They’re our neighbors in Cuba; oh, hear their sad cry: “Save us, sons of Columbia, or haste, ere we die.”

Have we forfeited life because longing to be

Like your glorious union, in full liberty?

Our hearts are like lead ‘neath this load of despair,

You are brave, you are generous, hear this our prayer; By your own love of liberty, grant us the same,

Shield our homes and loved ones from the fury of Spain; Then the star spangled banner in triumph shall wave, O’er the land of the free, and the home of the brave.

We have suffered for years every outrage which Spain Could invent to insult us and fill lie with pain;

The music they love is the shriek of desviar

And the moan of lost innocence in the night air;

Oh God! hear our cry, from Thy throne up on high, Send deliverance from Spain, or permit us to die;

May the star spangled banner o’er Cuba soon wave, Blessed emblem of peace for the home of the brave.

AS WE GO MARCHING THROUGH CUBA – Wilbur Eastlake

Hark, ye freemen, to the drums that call yon to the fray. Liberty now needs her sons, the fight is on to-day; Truth and Justice will prevail and Tyranny decay

As we go marching through Cuba.

Ignorance of human rights, contempt for human kind

And neglect of Freedom’s growth hath made Earth’s rulers blind. Fling Old Glory to the breeze, ‘twill closer brave hearts bind

As we go marching through Cuba.

“REMEMBER THE MAINE” – Lilith V. Pinchbeck Hark! don’t you hear the trumpets?

The beating of the drum

And measured tread of marching feet Proclaim that war has come.

The battle cry rolls onward

As they thin the ranks from Spain— ‘T is no more “Remember the Alamo But “Remember, boys, the Maine!”


A CALL FROM CUBA – J. R. MartinDe pie, Hijos de Columbia, escuchen el grito de dolor, 

de retorcidos esqueletos en el triste aire de la noche

Manada de formas humanas reducidas por mandato de España:

sin ayuda, comida; ni cobijo del sol, el frío o la lluvia,

 infancia y vejez sufren, sin brazo que les defienda,

 esperan en angustia el triste final. 

Son nuestros vecinos, Cubanos; 

Escucha sus tristes gritos: “Sálvennos, hijos de Columbia,

aprisa,  o moriremos 

¿Débemos sacrificar nuestra vida por querer tener,

 una nación como la suya, gloriosa, llena de libertad? 

nuestros corazones son como plomo bajo esta carga de dolor

son ustedes bravos, generosos, escuchan nuestra 

!Qué su amor por la libertad nos ampare a nosotros por igual 

protejan nuestras casas y a nuestros amados de la furia de España!

Entonces, la bandera de estrellas y rayas, triunfante ondeará  

sobre la tierra del libre y el hogar del valiente. (fragmento, traducción nuestra)

AS WE GO MARCHING THROUGH CUBA – Wilbur Eastlake

Atención!!, hombre libres al tambor.  les llama al servicio de libertad que necesita de sus hijos

en la lucha de hoy, Verdad y Justicia vencerán; t tiranía caerá

Según marchamos por Cuba

huirán los gobernantes con su ignorancia por los derechos humanos, 

 su desprecio por la vida y el olvido de desarrollar la Libertad humana.

Su gloria se desvanecerá en el aire

cuando nuestros bravos corazones 

Marchen por Cuba

Read Full Post »

President Trump and the Irony of American Exceptionalism ...

Joseph Nye es un académico estadounidense que entre sus muchos haberes destaca ser el creador del concepto poder blando (soft power) para describir la capacidad de un país de incidir en el comportamiento de otro a través de medios no violentos, es decir, culturales y/o ideológicos. Profesor en la Universidad de Harvard desde 1964, Nye es uno de los más agudos analistas de la política internacional estadounidense.

En este corto artículo, Nye habla su sobre su más reciente obra Do Morals Matter Presidents and Foreign Policy from FDR to Trump (Oxfiord University Press, 2020), analizando uno de los principales temas de esta bitácora: el excepcionalismo estadounidense.

Comparto con mis lectores este interesante trabajo.


El excepcionalismo de EE UU en la era Trump

Joseph Nye

El País   8 de junio de 2020

Do Morals Matter?: Presidents and Foreign Policy from FDR to Trump ...En mi estudio reciente de 14 presidentes desde 1945, Do Morals Matter?llegué a la conclusión de que los estadounidenses quieren una política exterior moral, pero han estado divididos respecto de lo que eso significa. Los estadounidenses suelen creer que su país es excepcional porque definimos nuestra identidad no por la etnicidad, sino más bien por una visión liberal de la sociedad y un estilo de vida basado en la libertad política, económica y cultural. La Administración del presidente Donald Trump ha roto con esa tradición.

Por supuesto, el excepcionalismo estadounidense se enfrentó a contradicciones desde el principio. A pesar de la retórica liberal de los fundadores, el pecado original de la esclavitud quedó registrado en la Constitución de Estados Unidos en un acuerdo que permitió la unión de los Estados del norte y del sur.

Y los estadounidenses siempre han tenido discrepancias sobre cómo expresar valores liberales en la política exterior. Así que este excepcionalismo fue a veces una excusa para ignorar el derecho internacional, invadir otros países e imponer Gobiernos a sus pueblos.

Pero este excepcionalismo estadounidense también ha inspirado esfuerzos internacionales de tipo liberal para promover un mundo más libre y más pacífico a través de un sistema de derecho y organizaciones internacionales que protegen la libertad doméstica moderando las amenazas externas. Trump les ha dado la espalda a ambos aspectos de esta tradición.

En su discurso inaugural Trump declaró: “Estados Unidos primero… Buscaremos la amistad y la buena voluntad de las naciones del mundo, pero lo hacemos con la conciencia de que todas las naciones tienen el derecho de anteponer sus propios intereses”. También dijo: “No aspiramos a imponerle nuestro modo de vida a nadie, sino hacerlo brillar como un ejemplo”. Tuvo un buen argumento: cuando Estados Unidos resulta ejemplar, puede aumentar su capacidad de influir en los demás.

También hay una tradición intervencionista y de cruzada en la política exterior estadounidense. Woodrow Wilson perseguía una política exterior que diera en el mundo seguridad a la democracia. John F. Kennedy instaba a los estadounidenses a favorecer la diversidad en el mundo, pero mandó 16.000 tropas de su país a Vietnam, y ese número creció a 565.000 en la presidencia de su sucesor, Lyndon B. Johnson. De la misma manera, George W. Bush justificó la invasión y ocupación de Irak por parte de Estados Unidos con una Estrategia de Seguridad Nacional que promovía la libertad y la democracia.

Por cierto, desde el fin de la Guerra Fría, Estados Unidos ha participado en siete guerras e intervenciones militares. Sin embargo, como dijo Ronald Reagan en 1982, “los regímenes plantados con bayonetas no echan raíces”.

En los años treinta, la opinión pública estadounidense creía que la intervención en Europa había sido un error y se volvió hacia dentro, hacia un aislacionismo estridente. Con la II Guerra Mundial, el presidente Franklin Roosevelt, su sucesor, Harry S. Truman, y otros aprendieron la lección de que Estados Unidos no podía permitirse replegarse hacia dentro una vez más. Tomaron conciencia de que el propio tamaño de Estados Unidos se había convertido en una segunda causa de excepcionalismo. Si el país con la economía más grande no tomaba la delantera en la producción de bienes públicos globales, nadie más lo haría.

Joseph Nye: “Millennials need to realize the power of democracy”

Joseph Nye

Los presidentes de posguerra crearon un sistema de alianzas de seguridad, instituciones multilaterales y políticas económicas relativamente abiertas. Hoy, este “orden internacional liberal” —el cimiento básico de la política exterior de Estados Unidos durante 70 años— está siendo cuestionado por el ascenso de nuevas potencias como China y por una nueva ola de populismo en el interior de las democracias.

Trump apeló con éxito a este estado de ánimo en 2016 cuando se convirtió en el primer candidato presidencial de un partido político importante en cuestionar el orden internacional que surgió después de 1945 liderado por Estados Unidos, y el desdén por sus alianzas e instituciones ha definido su presidencia. Sin embargo, una encuesta reciente del Consejo de Chicago sobre Asuntos Globales demuestra que más de las dos terceras partes de los estadounidenses quieren una política exterior con una mirada hacia fuera.

El sentimiento del pueblo de Estados Unidos está a favor de evitar las intervenciones militares, pero no de retirarse de alianzas o de una cooperación multilateral. El pueblo estadounidense no quiere regresar al aislacionismo de los años treinta.

El verdadero interrogante que enfrentan los norteamericanos es si Estados Unidos puede o no abordar exitosamente ambos aspectos de su excepcionalismo: la defensa de la democracia sin bayonetas y el respaldo de las instituciones internacionales. ¿Podemos aprender a defender los valores democráticos y los derechos humanos sin intervención militar y cruzadas, y al mismo tiempo ayudar a organizar las reglas e instituciones necesarias para un nuevo mundo de amenazas transnacionales como el cambio climático, las pandemias, los ciberataques, el terrorismo y la inestabilidad económica?

American-Exceptionalism

Ahora mismo, Estados Unidos fracasa en ambos frentes. En lugar de tomar la delantera en el fortalecimiento de la cooperación internacional en la lucha contra la covid-19, la Administración de Trump culpa a China por la pandemia y amenaza con retirarse de la Organización Mundial de la Salud.

China tiene muchas explicaciones que dar, pero convertir esto en una suerte de partido de fútbol político en la campaña electoral presidencial de Estados Unidos de este año es política doméstica, no política exterior. No hemos terminado aún con la pandemia, y la de la covid-19 no será la última.

Por otra parte, China y Estados Unidos producen el 40% de los gases de efecto invernadero que amenazan el futuro de la humanidad. Sin embargo, ninguno de los dos países puede resolver estas nuevas amenazas a la seguridad nacional por sí mismos. Por ser las dos economías más grandes del mundo, Estados Unidos y China están condenados a una relación que debe combinar competencia y cooperación. Para Estados Unidos, el excepcionalismo hoy incluye trabajar con los chinos para ayudar a producir bienes públicos globales, defendiendo al mismo tiempo valores como los derechos humanos.

Ésas son las cuestiones morales que los estadounidenses deberían discutir de cara a la elección presidencial de este año.

Joseph S. Nye, Jr. es profesor en la Universidad de Harvard y autor de Do Morals Matter? Presidents and Foreign Policy from FDR to Trump.

Read Full Post »

BlackLivesMatter: El racismo es histórico, es cultural y todos ...En este corto ensayo, el profesor Pedro J. Rodríguez Martin (Universidad Pontificia Comillas-ICADE), identifica seis elementos claves para entender las reacciones al asesinato del George Floyd por la policía de Mianneapolis.  Estos son: la esclavitud, la desigualdad, las condiciones socioeconomicos de los negros en Estados Unidos, la brutalidad policíaca, Donald J. Trump y lo que Rodríguez Martin llama el regreso a 1968, en relación al año más violento en la segunda mitad del siglo XX estadounidense.

Comparto con mi lectores este interesante escrito.

Norberto Barreto Velázquez


Black Lives Matter

Seis claves para entender el peor estallido racial de Estados Unidos en cincuenta años

Pedro J. Rodríguez Martin

Diálogo Atlántico     4 de junio de 2020

Los disturbios raciales registrados en más de un centenar de ciudades de EE. UU. no se explican únicamente por la muerte del afroamericano George Floyd después de que un agente blanco, al detenerle el pasado 25 de mayo en Minneapolis por supuestamente utilizar un billete falso de 20 dólares para comprar cigarrillos, le aplastase el cuello durante 8 minutos y 46 segundos. El peor estallido racial sufrido por el gigante americano en 50 años debe entenderse también como la consecuencia inevitable de una profunda y dolorosa crisis de desigualdad.

  1. El pecado original

La esclavitud es conocida como el pecado original de EE. UU. en una saga de sufrimiento que comenzó hace 400 años. En agosto de 1619, un barco holandés desembarcó en la colonia inglesa de Virginia a más de veinte africanos cautivos y esclavizados. América todavía no era América pero no se puede entender a EE. UU. sin los 250 años de esclavitud que siguieron a ese primer desembarco en Jamestown.

El profesor Eric Foner, en su elocuente manual de historia americana Give me Liberty, explica que entre 1492 y 1820 más de diez millones de hombres, mujeres y niños procedentes de África cruzaron el Atlántico con destino al Nuevo Mundo, la gran mayoría como esclavos. En EE. UU. donde la esclavitud marcaría las diferencias entre el norte y el sur, esta mano de obra cautiva fue empleada sobre todo en el especulativo cultivo de algodón. Para 1860, en vísperas de la guerra civil americana, el valor de todos los esclavos era superior al valor combinado de todos los ferrocarriles, factorías y bancos de la joven nación.

  1. La dolorosa desigualdad americana

Una de las imágenes más sobrecogedoras de la pandemia se registró el pasado mes de abril en la ciudad de Nueva York. Se trataba de una fosa común excavada en la isla de Hart, un enclave del Bronx, para dar sepultura a los cuerpos que nadie reclamaba en las desbordadas morgues de la Gran Manzana. Estas tareas son tradicionalmente realizan presos de la cercana prisión de Rikers. Y estadísticamente, los afroamericanos tienen muchas más probabilidades terminar como enterradores o enterrados.

El estallido racial en EE. UU. debe entenderse como parte de la corrosiva crisis de desigualdad agravada por la pandemia de coronavirus. Los afroamericanos –y también los hispanos– son los que de forma desproporcionada están sufriendo la pandemia de la COVID-19. Ya sea en su condición de víctimas del virus o damnificados de la subsecuente crisis económica. De acuerdo a The Economistaunque los guetos contra los que luchaba Martin Luther King en los sesenta ya no existen como tales, EE. UU. se mantiene profundamente segregada tanto por la clase como por la raza a pesar de ser un país fundado con las mejores intenciones igualitarias.

apple-mlk-2019-800x499

  1. La peor parte

No hay indicador social –desde fracaso escolar hasta desempleo– en el que los negros de EE. UU. no salgan claramente perdiendo. De todos los enfrentes de esta desigualdad, el económico es el más doloroso y fácil de cuantificar. Según ha recalculado The Financial Timesen la era posterior a la Segunda Guerra Mundial, los niveles de desempleo de los afroamericanos han sido típicamente el doble de los niveles de los americanos blancos. Con todo, en los últimos 10 años se han hecho algunos progresos en la reducción de la brecha gracias al casi pleno empleo que precedió al estallido del coronavirus.

El gran problema de los afroamericanos es que la crisis del coronavirus ha fraccionado la fuerza laboral de EE. UU. y de otras economías avanzadas tres grupos: los que han perdido sus trabajos o al menos alguna parte de sus ingresos; los que son considerados trabajadores “esenciales” que deben seguir trabajando durante la crisis –con riesgo para su propia salud–; o los que son teletrabajadores del conocimiento virtual cuyas vidas apenas se han visto afectadas. Los afroamericanos han caído desproporcionadamente entre los dos primeros grupos.

  1. Brutalidad policial

Durante los disturbios contagiados a más de un centenar de ciudades americanas, además del grito “I can’t breathe”, la otra consigna más repetida es “Hands up, don’t shoot”. De esta forma se intenta llamar la atención sobre el número anormalmente elevado de asesinatos cometidos por la policía en EE. UU. (1099 personas el año pasado), en particular de afroamericanos, que tienen tres veces más probabilidades que los blancos de morir a causa de acciones policiales. Cuando se consiguen formalizar cargos contra los agentes implicados en estos casos, los procesamientos que terminan en veredictos de culpabilidad y condenas son excepcionales.

En el capítulo de las muertes por disparos de policías, información que el Washington Post rastrea cuidadosamente desde 2015, 235 personas negras fueron disparadas hasta la muerte el año pasado por agentes de la autoridad en EE. UU. Cifra que representa un 23,5 por ciento de todas las muertes a manos de policías, o casi el doble del porcentaje de la población estadounidense que es negra.How The Civil Rights Movement Was Covered In Birmingham : Code ...

  1. La gran diferencia: Trump

En sus tres años como presidente, Donald Trump ha confirmado con creces su vocación de agitador-en-jefe. Dentro de esa interesada espiral de tensiones, Trump ha jugado con fuego apelando a los peores instintos e instrumentalizando de forma implícita y explicita el problema racial americano. Al demostrar que no hacía falta ser inclusivo para ganar la Casa Blanca, su ganadora estrategia del Make America White Again que tanto sintoniza con el “nacionalismo blanco” ha terminado por contar con la silenciosa complicidad del Partido Republicano.

En política, el caos suele llevar al fracaso. Sin embargo, en la Casa Blanca de Trump la anarquía ha formado parte desde el primer minuto de su forma de hacer política. Dentro de un tono permanente de tensión, y con la excusa del ajuste de cuentas contra las élites del nacional-populismo, Trump ha alimentado constantemente provocaciones más propias de un pirómano político que del presidente de una de las naciones más diversas del mundo.

  1. El retorno a 1968

Descrédito internacional, violencia extrema, sobredosis de miedo e incertidumbre, retroceso económico, polarización política, protestas raciales y populismo desatado. Por el principio de que la historia no se repite pero a veces rima bastante, la misma descripción a brocha gorda de EE. UU. en 2020 se puede aplicar a 1968, el año que realmente nunca ha terminado para el gigante americano y que se ha convertido en la última fuente de inspiración electoral para Donald Trump. En su último paroxismo populista, ante la intensidad del estallido racial sin comparación desde el asesinato de Martin Luther King, no ha dudado en autoproclamarse como el candidato de la ley y el orden, amenazando literalmente con la Biblia y el despliegue de tropas federales.

Para disimular su demencial gestión de la pandemia, el Trump pirómano-y-bombero-a-la-vez ha copiado a Richard Nixon en su victoriosa campaña de 1968. Durante aquel memorable pulso presidencial, que transformó y fracturó para siempre la política americana, Nixon entendió que cuanto más violentos fueran los enfrentamientos raciales en EE. UU., y peores las noticias provenientes de Vietnam, mayores serían sus posibilidades de llegar a la Casa Blanca.

Además de inventarse y jugar con “mayorías silenciosas” y “estrategias sureñas”, Richard Nixon también contó con la maléfica perspicacia de un joven asesor llamado Kevin Philipps que le hizo saber que “el gran secreto” de la política americana no era otro que identificar quién odia a quién. Con toda la zafiedad de la que es capaz para cortejar una minoría más bien vociferante pero suficiente para ganar un segundo mandato, Trump también intenta utilizar el mismo secreto odioso que hizo posible Nixonlandia.

Read Full Post »

8d858-huellas

Ya es una tradición de esta bitácora dar la bienvenida a los nuevos números de la revista Huellas de los Estados Unidos. Estudios, Perspectivas y Debates desde América Latina.  Publicada por los colegas de la Cátedra de Historia de Estados Unidos de la UBA, Huellas es una de pocas publicaciones en castellano dedicadas al estudio de la historia estadounidense. Por lo tanto, considero, además de un honor, un compromiso ayudar en su difusión.

Con este ya son 18 los números publicados por Huellas, lo que es todo un logro y una muestra del tesón de quienes han desarrollado este proyecto hasta convertirlo en un referente para quienes estudiamos la historia de Estados Unidos en el mundo Iberoamericano. Vaya para ellos mi felicitación y agradecimiento.

Copio el índice de este número para que puedan acceder a sus artículos.

Dr. Norberto Barreto Velázquez

Lima, Perú


 

………………………………………….

………………………………………….

……………………………………………

………………………………………….

……………………………………………

……………………………………………

………………………………………….

………………………………………….

………………………………………….

Read Full Post »

america-678x381.png

Hoy, 24 de abril de 2020, El Imperio de Calibán cumple doce años de existencia. Con casi un millón de vistas (819,000), este blog ha sobrevivido los vaivenes de la vida de su creador. Con altas y bajas, ha cumplido con su objetivo de fomentar el estudio de la historia de Estados Unidos. Agradezco  a todas aquellas personas que a lo largo de esta docena de años han demostrado su apoyo  y símpatia.

Read Full Post »

flu-prevention-methods-gettyimages-82090912

Si de algo sirve el estudio de la historia, digan lo que digan los posmodernos, es para entender o aclarar el presente.  En mi caso, descubrí la utilidad de la historia de adolescente cuando buscaba respuestas a mis preguntas sobre la relación de mi patria, Puerto Rico, con los Estados Unidos. Así se inició un romance que dura hasta el día de hoy.

En la presente coyuntura de pandemia mundial y confinamiento social, el estudio del pasado se hace más relevante aun, pues no permite contextualizar nuestro terrible presente.

Comparto con ustedes un corto ensayo del Dr. Manuel Peinado, catedrático de la Universidad de Alcalá, que espero les sea útil para entender o acalarar estos tiempos dificiles que nos han tocado vivir.

Dr. Norberto Barreto Velazquez

2 de abril de 2020


 

Coronavirus en Estados Unidos: lo que nos enseña la historia

Diálogo Atlántico   2 de abril de 2020

Estados Unidos se acaba de convertir en el nuevo epicentro de la COVID-19, la nueva enfermedad transmitida por el coronavirus SARS-CoV-2: el país tiene ahora más casos de coronavirus que cualquier otro país del mundo. Desde que se detectó el primer caso en Seattle el 20 de enero, el virus ha contagiado al menos a 181.099 personas en los 50 estados, según las cifras oficiales (siempre más reducidas que las reales). De esos casos registrados, 3.606 son fallecidos, 1.550 de ellos en Nueva York.

En un país con 329 millones de habitantes, esas cifras significan una incidencia proporcionalmente mucho más baja que en España o Italia. Pero todo apunta a una escalada rápida provocada por el inevitable crecimiento exponencial que caracteriza el inicio de todas las epidemias.

Hay razones estructurales por las cuales Estados Unidos tiene dificultades para ofrecer una respuesta a la pandemia: la atención médica privatizada y cara, la deficiente red de asistencia social y la autoridad descentralizada. Esta última, además de una amenaza para la propia democracia, en la guerra biológica contra el coronavirus, es una deficiencia de primera magnitud.

¿Qué está ocurriendo exactamente? Observen la Figura 1. Las estrellas en negrita indican el día en el que diferentes países adoptaron medidas de mitigación consistentes en el confinamiento nacional, regional o local de las poblaciones afectadas. Estados Unidos aún no las ha adoptado. Para entender lo que está pasando allí hay que poner el foco en lo que sucede ahora y lo que sucedió hace más de un siglo. En la lucha contra la actual pandemia, el país se enfrenta a los mismos problemas constitucionales que dificultaron el control de la epidemia de gripe de 1918.

Figura 1. Los costes humanitarios del brote de coronavirus continúan aumentando, con más de 719,000 personas infectadas en todo el mundo. El número de fallecimientos confirmados ha superado los 33.900. Datos a 30 de marzo (Fuente).

 

La gripe de 1918, también conocida como gripe española, duró hasta 1920 y se considera la pandemia más mortal de la historia moderna. Desde su primer caso conocido, que tuvo lugar cerca de una base militar de Kansas en marzo de 1918, la gripe se extendió por todo el país. Al final de la pandemia, entre 50 y 100 millones de personas habían muerto en todo el mundo, incluidos más de 500.000 estadounidenses.

En 2007, dos estudios científicos intentaron explicar cómo influyeron en la propagación de la enfermedad las distintas respuestas ofrecidas en diferentes ciudades. Al comparar las tasas de mortalidad, el tiempo y las intervenciones de salud pública, los investigadores descubrieron que las tasas de mortalidad eran alrededor de un 50% más bajas en las ciudades que adoptaron medidas preventivas desde el principio en comparación con las que lo hicieron tarde o no lo hicieron (Figura 2C). Además, las ciudades que adelantaron el distanciamiento social se recuperaron económicamente mejor tras la pandemia.

Figura 2. A. Adoptar medidas de aislamiento social un día después eleva espectacularmente el número de contagiados (Luis Monje). B. Número de muertes previstas en Gran Bretaña y Estados Unidos en el caso de no adoptarse medidas de aislamiento social (Fuente). C. Diferencias de casos mortales registrados en diferentes ciudades norteamericanas. San Luis y Nueva York, las primeras en aplicar medidas de aislamiento fueron las que menos casos registraron (Fuente). D. Diferencias en el número de casos mortales registrados entre Filadelfia y San Luis. Dos ciudades que adoptaron medidas de aislamiento en fechas diferentes (Fuente).

 

Ahora como entonces, las intervenciones de aislamiento social son la primera línea de defensa contra una epidemia en ausencia de una vacuna. Estas medidas incluyen el cierre de escuelas, tiendas y restaurantes; imponer restricciones al transporte; ordenar el confinamiento social y prohibir las concentraciones públicas. Pero en cada zona del país se aplican directrices distintas.

La restricción de viajes a Europa que hizo la Administración estadounidense es una medida en la buena dirección: probablemente el país ganó unas horas, quizás un día o dos para frenar la expansión del virus. Pero no más. No es suficiente. Eso es contención cuando lo que se necesita en estos momentos es mitigación. Y es ahí donde el poder federal tropieza con la capacidad legislativa de los estados.

Aunque la mitad de los ciudadanos está sometida a diferentes grados de distanciamiento social, cada estado (e incluso cada condado o cada gran ciudad) actúa por su cuenta en función en la gravedad de la situación en su territorio, sin olvidar que las autoridades actúan influidas en ocasiones por un trasfondo social.

El presidente Trump tiene las manos constitucionalmente atadas a la hora de declarar un estado de alarma como el declarado en España. Sin embargo, el virus circulará por mucho que el presidente desee que desaparezca. Frente a la crisis del coronavirus el trumpismo no parece a la altura de las circunstancias, como ha ido demostrando el empecinamiento interesado del presidente y de los grupos negacionistas que lo sostienen en acabar con la cuarentena cuanto antes para volver a la normalidad.

El 9 de marzo Trump acusó de embusteros a los medios de comunicación y a los demócratas por conspirar “para inflamar la situación del coronavirus” y dijo equivocadamente que la gripe común era más peligrosa.

Abrumado por las cifras cada vez más preocupantes y por el informe del Imperial College que pronosticaba 2.200.000 muertes de estadounidenses de no adoptarse medidas (Figura 2B), el 30 de marzo, la Casa Blanca emitió las primeras recomendaciones federales de distanciamiento social que podrían durar hasta junio.

Pero son solo eso, recomendaciones, que no son suficientes en el combate actual. En 1918, la clave para acabar con la epidemia fue el aislamiento social. Y eso probablemente sigue siendo cierto un siglo después.

Read Full Post »

Como comentamos en noviembre del año pasado, el  Instituto Universitario de Investigación en Estudios Norteamericanos “Benjamin Franklin” de la Universidad de Alcalá (Instituto Franklin – UAH) es uno de los centros dedicados a los estudios estadounidenses más importantes de Europa. Entre sus publicacones destacan un blog titulado Diálogo Atlántico, al cual pretendo brindar atención este año.

Comparto con mis lectores una corta nota del Doctor Raúl César Cancio Fernández, publicada en el blog del Instituto,  sobre una fallida operación de  tropas de la  Unión “sobre Richmond, la capital confederada,  con el objeto de destruir las líneas de comunicación y suministro entre la ciudad y el ejército del general Robert E. Lee del Norte de Virginia, dispersar al gobierno confederado y liberar a los soldados unionistas confinados en condiciones inhumanas en el campo de prisioneros de Belle Isle.”

De acuerdo con el Dr. Cancio Fernández, esta acción pudo haber influido en el magnicicio del presidente Lincoln.

Norberto Barreto Velázquez

20 de febrero de 2020


4350304a.jpgLeap Year en Richmond, Virginia

Raúl César Cancio Fernández

Diálogo Atlántico

La Guerra de Secesión Americana contó, como nosotros hoy, con su año bisiesto, 1864, y, consecuentemente, también con su añadido 29 de febrero que, además, no fue un día inocuo ni mucho menos. El 12 de febrero de ese año, quincuagésimo quinto cumpleaños de Abraham Lincoln, el controvertido general de caballería Kilpatrick puso sobre la mesa del presidente una operación de incursión sobre Richmond, la capital confederada, con el objeto de destruir las líneas de comunicación y suministro entre la ciudad y el ejército del general Robert E. Lee del Norte de Virginia, dispersar al gobierno confederado y liberar a los soldados unionistas confinados en condiciones inhumanas en el campo de prisioneros de Belle Isle. Veremos después como, al parecer, había también un propósito no revelado.

Ulric Dahlgren

Coronel Ulric Dahlgren

El plan se articulaba en tres movimientos: en un primer estadio, la brigada de caballería del general Custer y la infantería del VI Cuerpo de Sedgwick ejecutarían un movimiento diversivo hacia Charlottesville, que confundiera a las defensas confederadas, y permitiera, por un lado, a la columna de Kilpatrick atacar la capital por el norte sobre el eje del Ferrocarril Central de Virginia y, paralelamente, otra columna comandada por el joven coronel Dahlgren, vadear el río James por Goochland Courthouse, atacando Richmond por el sudoeste.

Sin embargo, lo planeado se vio fatalmente alterado tanto por elementos naturales como humanos. En primer lugar, la madrugada de aquel 29 de febrero fue especialmente complicada meteorológicamente en la Península, con fuertes rachas de viento y aguanieve persistente que dificultó la maniobra de vadeo del James, a lo que se añadió la pésima elección del guía que debía indicarles el lugar de paso. Por otra parte, la maniobra de diversión no resultó completamente verosímil, lo que provocó que la columna de Kilpatrick, ante esa circunstancia y la ausencia de señales de su compañero, retuviera la marcha hacia Richmond, confundiendo, en medio de la incertidumbre, a un grupo de ancianos con la infantería rebelde a las puertas de la ciudad, retirándose hacia el río York y dejando sin cobertura a la fuerza de Dahlgren, que fue aniquilada en las inmediaciones de King&Queen Courthouse, después de una afanosa huida por los ríos Pamunkey y Mattaponi.

Cuando los confederados registraron el cuerpo sin vida de Dahlgren, supuestamente encontraron órdenes oficiales de asesinar al presidente Jefferson Davis y a todo su gabinete, extremo que, no obstante, sería desmentido por carta del general Meade a Lee fechada en 17 de abril siguiente. Sea como fuere, muchos sostienen que ese controvertido hallazgo es el origen del magnicidio que poco más de un año después ejecutara John Wilkes Booth en el Teatro Ford…  bis sextus dies ante calendas martii.

Read Full Post »

En esta breve nota publicada por el diario catalán La Vanguardia, Sergi Vich Sáez enfoca dos temas de gran importancia en la historia de la prensa estadounidense: las caricaturas y la llamada Yellow Press.

Pulitzer, Hearst y el origen de la “prensa amarilla”

“The Yellow Kids”
LEON BARRITT
Vim Magazine
June 29, 1898

A finales del siglo XIX, Estados Unidos era, para casi todo el mundo, el país de las oportunidades. A diario atraía a miles de inmigrantes venidos de todos los rincones del globo, y el principal puerto de entrada no era otro que el de Nueva York. Muy pocos tenían nociones de inglés, y se aferraban a la ansiada ayuda de algún pariente o amigo establecido con anterioridad.

No siempre había tanta suerte. La mayor parte se veían arrojados a las terribles fauces de una metrópoli con grandes bolsas de miseria y delincuencia. Nueva York estaba sufriendo profundas transformaciones que marcarían su futuro. La agregación de distintos municipios a Manhattan llevó a impulsar grandes infraestructuras, como el puente de Brooklyn . Se hablaba de construir un nuevo medio de comunicación, el metro, y se sentaban los cimientos de sus rascacielos.

En medio de esa vorágine, sus habitantes se mostraban ávidos de toda clase de noticias, y solo la prensa escrita podía satisfacer la demanda. Las cabeceras existentes eran tan numerosas como dispares las tiradas. Las había en casi todas las lenguas, como el prestigioso New Yorker Staats-Zeitung, en el que la colonia germana leía los ecos de sociedad. Las había incluso en yidis, como el izquierdista Die Zukunft. Pero las más importantes, como no podía ser de otra forma, estaban escritas en inglés.

Dos gigantes cara a cara

Los dos diarios de mayor tirada e influencia eran el New York World y el New York Journal, propiedad, respectivamente, de los multimillonarios Joseph Pulitzer y William Randolph Hearst. Sin embargo, sus enormes ventas no iban de la mano de la veracidad de sus noticias. El periódico de Hearst, por ejemplo, publicó informaciones falsas para inducir a la guerra hispano-estadounidense, que estalló en 1898. Ambas cabeceras tendían a lo efectista y lo tremebundo, sin que importara demasiado que sus fuentes estuvieran contrastadas.

La primera aparición del chico amarillo (abajo a la derecha), que aquí todavía no viste el color que lo hizo famoso.

La primera aparición del chico amarillo (abajo a la derecha), que aquí todavía no viste el color que lo hizo famoso. (Dominio público)

Lo que buscaban estos grandes tabloides para hacer crecer la tirada era entretener a sus lectores. Una de las tácticas fue, a partir de 1893, la inserción en sus ediciones de suplementos a todo color con temas destinados a toda la familia, incluidos los más pequeños de la casa. Para ellos se confeccionaron varias páginas con dibujos caricaturescos y texto escaso.El éxito de la fórmula fue inmediato, no solo porque agradaba a padres y a hijos, sino porque pronto fue utilizada como un medio de alfabetización barato por los inmigrantes que apenas sabían inglés. El apoyo de la ilustración al texto, escrito al pie de la viñeta, facilitaba su comprensión.El niño amarilloUna de las tiras de mayor éxito fue la creada por el guionista y dibujante Richard Felton Outcault para las páginas del New York World de Pulitzer. La serie no tenía nombre. Cada tira se titulaba aludiendo al motivo o lugar por los que acaecían las aventuras de un grupo de chiquillos traviesos.

El chico amarillo, creación de Richard F. Outcault.

El chico amarillo, creación de Richard F. Outcault. (Dominio público)

En una de las aventuras, titulada “At the Circus in Hogan’s Alley” (En el circo del callejón de Hogan), del 5 de mayo de 1895, vio la luz un pillo pelón con modismos irlandeses llamado Mickey Dugan que pronto llamó la atención del público por sus ocurrencias. Iba vestido con una especie de bata lisa, luego teñida de amarillo, en la que aparecían graciosos textos. Su éxito fue tal que Hearst ofreció una jugosa cantidad a Outcault para que lo dibujara para su periódico.

El ilustrador de Ohio accedió. Solo impuso una condición: a partir de entonces, la serie se llamaría The Yellow Kid (El niño amarillo), el nombre por el que ya se la conocía popularmente.

Pulitzer no se quedó de brazos cruzados. Contrató a otro dibujante, George Luks, para que la serie continuara en su cabecera. Desde ese momento aparecería en los dos periódicos simultáneamente: en el de Pulitzer como Hogan’s Alley y en el de Hearst como The Yellow Kid.

El 25 de noviembre de 1896, en cinco viñetas de The Yellow Kid, un loro escondido en la caja de un fonógrafo emitía unas palabras colocadas dentro de un globo, o bocadillo, que salía de su boca.

No era la primera vez que se utilizaba ese recurso para que el lector supiese qué decía un personaje. Pero al globo se añadía la serialización en viñetas y el periódico como soporte, tres características que los especialistas consideraron esenciales para señalar el nacimiento de lo que se dio en llamar el noveno arte. Así se certificó en 1989 en un congreso en la ciudad italiana de Lucca. Gracias a aquella entrega de The Yellow Kid había nacido el cómic.

Página publicada el 15 de noviembre de 1896 en el 'New York Journal' de Hearst.

Página publicada el 15 de noviembre de 1896 en el ‘New York Journal’ de Hearst. (Dominio público)

Prensa amarilla

Pero eso no era todo. El sensacionalismo y la truculencia de las noticias aparecidas en estos periódicos, sus maquinaciones y la frecuente instrumentalización política molestaban a muchos profesionales del sector, que pronto los motejaron de “amarillos”, aludiendo al vestido del personaje del cómic publicado en ambos.

Finalmente, Erwin Wardman, editor del más serio New York Press, publicó en 1898 un artículo para definir lo que él entendía por aquella prensa que calificaba de indecente. Su título, que jugaba con las múltiples acepciones del término “yellow”, era el siguiente: “We called them Yellow because they are Yellow”, que podría traducirse por “Nosotros los llamamos amarillos porque son unos caguetas”. El concepto de prensa amarilla había tomado carta de naturaleza.


Sergi Vich Sáez, “Pulitzer, Hearst y el origen de la “prensa amarilla”La Vanguardia, 10 de diciembre de 2019.

Read Full Post »

REDEN_web-1

REDEN (Revista Española de Estudios Norteamericanos)

Año 2020. Volumen 2.

Convocatoria 2020: Abierta

Revista Española de Estudios Norteamericanos (REDEN) se trata de una publicación en inglés y de revisión por pares que se indexará en las páginas de impacto con objeto de convertirse en una revista de referencia en el ámbito de los Estudios Norteamericanos.

Con este fin, se abre la convocatoria de recepción de artículos para aquellos investigadores séniores que estén interesados en publicar sobre temas relacionados con las Ciencias Sociales y las Humanidades; en áreas de conocimiento como la historia, el pensamiento, la política, la economía, la sociología, las artes, la educación, la literatura o la lingüística. Asimismo, también son bienvenidos Trabajos de Fin de Máster de jóvenes investigadores que podrían ser incluidos dentro de estas dos secciones tras evaluación.

Antes de someter su artículo a evaluación asegúrese de que cumple las normas de publicación del Instituto Franklin-UAH que encontrará en esta página.

Read Full Post »

Older Posts »