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ClacsoEl Grupo de Trabajo Estudios sobre Estados Unidos del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (CLACSO) acaba de publicar su quinto libro titulado Estados Unidos contra el mundo: Trump y la nueva geopolítica. Con trabajos de  analistas reconocidos como Leandro Morgenfeld, Dídimo Castillo Fernández, Luis Suárez Salazar, Marco A. Gandásegui, hijo y Josefina Morales, esta obra busca evaluar el significado de la presidencia de Donald Trump. De acuerdo a su introducción, este libro

“[…] procura exponer un análisis crítico, riguroso, multidisciplinario y actualizado que ofrezca diversas lecturas, interpretaciones y enfoques sobre los primeros quince meses de Trump al frente de la Casa Blanca. Busca proporcionar datos, evidencias y nuevos enfoques que permitan profundizar el conocimiento sobre Estados Unidos y su relación con el resto del mundo. En otras palabras, ofrecer un insumo para comprender y enfrentar, fundamentalmente desde Nuestra América, los impactos de la convivencia con una nación “en crisis o redefinición”, como es el caso de Estados Unidos en la “era Trump”. (18)

Los interesados en descargar este libro lo pueden hacer aquí.

Norberto Barreto Velázquez,

Lima 30 de agosto de 2018

Thin LightAcabo de leer un libro extraordinario, The Thin Light of Freedom: The Civil War and Emancipations in the Heart of America. Su autor, Edward L. Ayers, es un historiador estadounidense, ex Presidente de la Universidad de Richmond y miembro fundador del  podcast de historia estadounidense Backstory.  The Thin Light of Freedom completa su obra In The Presence of Mine Enemies: War in the Heart of America, 1859-1863, ganadora del prestigioso Bancroft Prize del año 2004.

Ganador del 2018 Lincoln Prize, este libro examina la guerra de secesión estadounidense a partir de 1863, desde la perspectiva de dos condados estadounidenses claves por su ubicación estratégica: Franklin (Pensilvania-Unionista) y Augusta (Virginia-Confederado). Ello le permite a su autor hacer un examen  micro de un proceso histórico tan complejo como la guerra civil estadounidense.

Dada la magnitud de esta obra, me limitaré hacer algunos comentarios generales sobre su contenido.

Ayers

Edward L. Ayers

En más de una ocasión he escuchado  a colegas minimizar e inclusive negar la esclavitud como el factor clave de la guerra civil estadounidense. Quienes así piensan, por lo general justifican su argumento subrayando la disposición de Lincoln para un acomodo con el Sur que evitara la secesión y la guerra. Ayers hace un trabajo extraordinario subrayando la centralidad de la esclavitud  en el guerra civil estadounidense. Tal vez Lincoln estuvo dispuesto a llegar a un acuerdo sobre el futuro de la esclavitud, pero el Sur no. En otras palabras, es la tenaz resistencia de los esclavistas lo que lleva al Norte a adoptar una posición abolicionista. Según Ayers, la libertad para los negros avanzó más rápido de lo que sus defensores habían podido imaginar, gracias a la agresividad de los sureños. Para acabar con el Sur – y poner fin a la guerra – era necesario acabar con la esclavitud.

Ayers enfatiza que la emancipación y la Reconstrucción no eran inevitables resultados de la economía moderna, del poder del Norte o de la justicia. Las consecuencias de la guerra permanecieron en duda durante el conflicto y el periodo posterior. Pocos hubieran imaginado en 1860 que en cinco años la esclavitud sería destruida y que los libertos se convertirían en ciudadanos estadounidenses.

En la etapa posterior a la guerra –la llamada Reconstrucción– la actitud de los sureños también jugó un papel clave. Su resistencia y oposición ayudaron a que la revolución que la Reconstrucción significaba avanzara.

Sin embargo, no hay un final feliz. Los enemigos de la libertad de los negros no desaparecieron después de la Reconstrucción. Éstos no se rindieron y por décadas lucharon para hacer retroceder la expansión de la democracia en el Sur, socavando los derechos adquiridos por los negros en la década de 1860.

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The Battle of Nashville (Library of Congress)

No puedo terminara sin subrayar dos elementos impresionantes de este libro: lo bien que está escrito y sus fuentes. Esta es una obra con una narración extraordinaria que atrapa al lector sin perder profundidad académica. Ayers recurre a una variedad extraordinaria de fuentes primaras: periódicos, informes, cartas, etc. Destaca el uso de diarios para reconstruir cómo experimentaron la guerra soldados, esposas de soldados, civiles, etc.

Norberto Barreto Velázquez

Lima, 19 de julio de 2018

Frederick Douglas

Hoy 4 de julio, los estadounidenses celebran el día de la declaración de su independencia. Para conmemorar tan relevante evento, comparto con ustedes un discurso titulado “What to Slave is the 4th of July” que fue pronunciado por Frederick Douglas el 4 de julio de 1852 en Rochester, Nueva York.  Douglas, quien nació esclavo, se convirtió en una de las voces más poderosas contra la esclavitud en los Estados Unidos.  Leído por James Earl Jones, este discurso forma parte de una serie de actuaciones organizadas por el gran historiador Howard Zinn bajo el título Voices of a People’s History of the United States.

Norberto Barreto Velázquez

Lima, Perú, 4 de julio de 2018

Pocos son los historiadores puertorriqueños que estudian a Estados Unidos. Este es un hecho imperdonable para un país que es colonia estadounidense desde 1898. El impacto de la historia de la metrópoli norteamericana sobre su colonia caribeña ha sido directo y en ocasiones severo. Sin embargo, los historiadores puertorriqueños miran muy poco hacia el norte. Una clara excepción es el trabajo de José Anazagasty Rodríguez, profesor del Departamento de Ciencias Sociales del Recinto Universitario de Mayagüez de la Universidad de Puerto Rico. En lo que va del siglo XXI, el Dr. Anazagasty Rodríguez ha desarrollado una interesante producción académica centrada en cómo lo estadounidense han visto y representado a Puerto Rico. Entre sus trabajos podemos mencionar “We the People” La representación americana de los puertorriqueños, 1989-1926 (coeditado con Mario R. Cancel en 2008), “1898”, McGee y el imperialismo progresista” (80 grados, octubre 2014),  “Las Abejeras del Capital en Porto Rico  (80 grados, junio 2014), “Golightly en Porto Rico” (80 grados, diciembre 2017).

El profesor Anazagasty Rodríguez acaba de publicar en el periódico digital 80 grados, la primera parte de un artículo donde continua su análisis de los vínculos del Partido Comunista de Estados Unidos y Puerto Rico, iniciado en su trabajo “El Fanguito y los Comunistas” (80 grados, enero 2014).  Artículo que comparto a continuación.


80 grados

1930: El pensamiento comunista-estadounidense sobre Puerto Rico

80 grados   4 de mayo de 2018

El Partido Comunista de los Estados Unidos (PCEU) ha denunciado y condenado la colonización de Puerto Rico a lo largo de toda su historia, solidarizándose con los trabajadores y los independentistas puertorriqueños. Apenas unos meses atrás, Carol Ramos, una activista puertorriqueña vinculada al PCEU, aseveró que apoyar a los puertorriqueños era parte del movimiento de resistencia, lo que los comunistas debían expresar con su obra política. Ciertamente, varios líderes del PCEU, como William Z. Foster y Gus Hall, así lo han expresado a lo largo de la historia del partido.

En dos artículos previos para 80grados examiné los escritos de esos dos dirigentes comunistas sobre Puerto Rico. En “El Fanguito y los Comunistas” detallé cómo William Z. Foster, Secretario General del partido entre 1945 y 1957, describió su experiencia en el arrabal puertorriqueño. En “Unbelievable Slums” examiné cómo Gus Hall, que dirigió el PCEU por más de 40 años, representó la pobreza y los arrabales puertorriqueños en los primeros años de la década de los setenta, en su artículo para Political Affairs, “The Colonial Plunder of Puerto Rico”. En ambos casos los arrabales puertorriqueños fueron el signo de la condición colonial puertorriqueña, así como de la pobreza, la explotación de los trabajadores y lo que Foster y Hall relataron como el latrocinio estadounidense en la Isla. Los arrabales eran para ambos un ejemplo lamentable de las consecuencias del colonialismo, uno que revelaba también la opresión y explotación colonialista-capitalista que vivían los puertorriqueños. La denuncia de esas condiciones de explotación y pobreza fueron además una exhortación a la movilización comunista en apoyo a la lucha independentista puertorriqueña. Pero, la denuncia de los comunistas estadounidenses antecedió los años cuarenta.

En la década de los treinta los comunistas se expresaron sobre Puerto Rico en varias ocasiones, publicando panfletos y ensayos sobre la situación en la Isla. En 1930, Harry Gannes publicó Yankee Colonies, panfleto en el que discutió varios aspectos sobre la condición colonial de Puerto Rico. The Communist, revista del PCEU, publicó cinco artículos sobre Puerto Rico en los treinta: A “Model” Colony of Yankee Imperialism de D.R.D., publicado en tres partes en 1931; The Struggle for Puerto Rican Independence de Harry Robinson en 1936; y Bring the New Deal to Puerto Rico de James F. Ford en 1939. Para propósitos de este artículo me concentraré únicamente en Yankee Colonies y discutiré los restantes, los publicados en The Communist, más adelante.  The Communist fue una revista del PCEU, que con posterioridad se convirtió en Political Affairs, en la que Gus Hall publicó “The Colonial Plunder of Puerto Rico.”

Yankee Colonies de Harry Gannes fue publicado por International Pamphlets y dirigido por Labor Research Association, una oficina de estadísticas sobre el trabajo y los trabajadores vinculada al PCEU. Gannes fue uno de los fundadores de la Young Workers League, predecesora de la Young Communist League. Fue además uno de los editores en asuntos internacionales del The Daily Worker, periódico del PCEU. Este prominente comunista estadounidense escribió los libros When China Unites: An Interpretive History of the Chinese Revolution (1937) y Spain in Revolt (1936). Aparte de Yankee Colonies publicó varios panfletos: Graft and Gangsters (1931), Kentucky Miners Fight (1932), The Economic Crisis (1932), Soviets in Spain (1935), War in Africa (1935), Spain Defends Democracy (1936), How the Soviet Union Helps Spain (1936) y The Munich Betrayal (1938). Gannes viajó a China y Europa usando el nombre de Henry George Jacobs, por lo que las autoridades estadounidenses lo acusaron de fraude en 1939. Alrededor de esa misma fecha enfermó gravemente como consecuencia de un tumor cerebral. Gannes falleció el 3 de enero de 1941.

Gannes comenzó el panfleto Yankee Colonies augurando otra guerra mundial, una con Estados Unidos e Inglaterra como enemigos. Una eventual guerra entre esas potencias inquietó a muchos en aquella época. En ambas naciones se consideraron los diversos escenarios de esa posible guerra. Este teatro de la guerra comenzó en la década de los veinte. Las fuerzas armadas estadounidenses evaluaron los escenarios posibles de esa guerra después de la Conferencia Naval de Ginebra en 1927, elaborando el designado War Plan Red, aprobado en 1930. Aunque los británicos también consideraron una posible guerra con su antigua colonia estos no desarrollaron un plan similar. Canadá, todavía un “dominio” británico, y previo al Estatuto de Westminster de 1931, ya lo había hecho en 1921, antes que Estados Unidos. Su Defense Scheme No. 1, contemplaba inclusive invadir los Estados Unidos después de un ataque estadounidense. Para Gannes, la rivalidad inter-imperialista entre Inglaterra y Estados Unidos, particularmente en Norte y Sur América, estimulaba la guerra en ambos países:

There is a drive for markets now going on among all the imperialist powers. During the first seven months of 1930, American exports dropped 30 per cent. The home market in the United States is rapidly shrinking. The United States and the British Empire battle for control of the markets in all Latin-American countries, particularly in Argentina, Brazil and Chile. Hand in hand with the struggle for world markets goes the tremendous rise in armaments.

Para él, esa competencia, y los eventos “revolucionarios” en India, China y Egipto, requerían prestarle más atención al “imperio de Wall Street.” En efecto, su panfleto tenía como objeto el análisis del imperialismo estadounidense, que se inició con la Guerra Hispanoamericana de 1898. En Yankee Colonialism, Gannes subrayó las actividades colonialistas de Estados Unidos en Filipinas, Puerto Rico e Islas Vírgenes.

Su análisis del imperialismo estaba evidentemente fundamentado en el marxismo-leninismo. Desde esa perspectiva, y como ilustra la figura, la necesidad de nuevos mercados estimulaba el imperialismo y el colonialismo estadounidense, así como la rivalidad inter-imperialista. El creciente armamentismo era para Gannes un indicador de esa tendencia. En ese contexto las colonias estadounidenses no solo representaban mercados cautivos, sino también puestos de avanzada militar, lo que coincide con la postura de Alfred T. Mahan con respecto a las colonias y el poder naval, que todavía inspiraba el imaginario naval estadounidense. Según Gannes, el Imperialismo estadounidense produjo tanto colonias directas como semi-colonias:

There are two main types of colonies which imperialism chains to its chariot wheels. Especially in considering American imperialism is this important. Its colonial empire within the so-called independent countries, such as Cuba, Nicaragua, Haiti, Santo Domingo, Panama and Mexico, is of far vaster extent than its outright colonies. In these semi-colonial countries the struggle for domination and control is keener, as conflicting imperialist interests are represented.

Para Gannes, si los conflictos inter-imperialistas eran más agudos en las semi-colonias las posesiones consumadas, las colonias directas como Puerto Rico y Filipinas, representaban las vigas de acero sobre las que descansaba el expansionismo estadounidense.  Allí estaban ubicadas las bases navales más importantes, las que además salvaguardaban importantes rutas comerciales. Para Gannes, esas colonias estaban en medio de las escenas de guerras venideras.

Las consecuencias de la Guerra Hispanoamericana de 1898 le abrieron puertas a Estados Unidos, ahora una nueva fuerza imperial, en Asia y América Latina. Como explicó Gannes, las colonias que ahora poseía le facilitaban a Estados Unidos la expansión geopolítica y comercial en esas regiones, con el Canal de Panamá como enlace entre estas: “It now became the aim of the imperialist masters, not only to make of the Caribbean Sea an American lake, but to let the waters of this lake flow through the Isthmus of Panama, via a Wall Street owned canal, and to bridge the Pacific Ocean with Yankee-controlled islands.”

A finales del siglo 19, la guerra contra España era el único medio disponible para que Estados Unidos adquiriera colonias directas, pues los otros centros imperiales ya se habían repartido casi todo el planeta. Como explicó Gannes: “War was the only way open for the acquisition of new territories. Colonies had to be wrested from other powers. Spain owned the colonies most desired by the United States business class. War against Spain was declared. Flimsy pretexts were invented and forgotten in the scramble for greater prizes.” Después de la guerra con España, como ilustra la tabla, Estados Unidos adquirió como colonias a Filipinas, Hawái, Puerto Rico y Guam. En 1898 esa nación también ocupó la isla Wake y las islas Midway y en el próximo año adquirió a Samoa. Finalmente, le compró las Islas Vírgenes a Dinamarca en 1917.  En total, Estados Unidos adquirió entre 1898 y 1917 unas 125,328 millas cuadradas de nuevo territorio, con una población en 1930 de más de 14 millones de habitantes.

Según Gannes, el Caribe era para los Estados Unidos y su capital nacional una entrada importante a los mercados latinoamericanos, pero también una senda abierta a su materia prima. La inversión de capital estadounidense allí ya era considerable. Para Gannes, si bien Estados Unidos contaba con diversas colonias en el Caribe, el capital las trataba como una unidad, haciendo pocas distinciones entre colonias directas o indirectas. Pero, para el gobierno y capital estadounidense el Caribe era mucho más importante por su valor estratégico-militar y porque les facilitaba su ingreso a mercados mucho más importantes. Para Gannes, Puerto Rico e Islas Vírgenes eran desde la perspectiva militar estadounidense, eslabones significativos en su “cadena de hierro” en el Caribe.

Gannes le consagró la mayor parte de Yankee Colonies a Filipinas, dedicándole menos espacio a Puerto Rico e Islas Vírgenes. Con respecto a Puerto Rico ofreció una breve descripción de la isla, la que llamó “Porto Rico.” Repitió, al hacerlo, algunas de las convenciones estadounidenses para referirse a la colonia.  La describió como una isla comparativamente pequeña y sobrepoblada. Gannes, reduciendo la diversidad racial de los puertorriqueños, describió la población como una predominantemente caucásica, con el 73% de la población blanca y un 27% negra.

Gannes luego comentó las políticas coloniales estadounidenses en la isla, destacando la Ley Foraker de 1900 y la Ley Jones de 1917. Describió la primera como una ley más reaccionaria que la legislación española con respecto a la Isla previo a la Guerra Hispanoamericana, lo que también han argumentado varios puertorriqueños, que usualmente se refieren a la Carta Autonómica de 1897. Gannes criticó también la Ley Jones por haberle conferido a los puertorriqueños una ciudadanía estadounidense de “tercera clase,” una por debajo de la ciudadanía de segunda clase, que es la que usualmente se asocia con ciudadanos discriminados constantemente, como los negros en Estados Unidos.  Rosendo Matienzo Cintrón se expresó de forma similar con respecto a la ciudadanía estadounidense en “La guachafita fá,” un artículo para La Correspondencia de Puerto Rico en 1911.  Gannes también acusó a los Estados Unidos de usar el puesto de gobernador como premio a los protegidos del ejecutivo federal:

The Governor-Generalship of Porto Rico is a particularly juicy plum for the political protégés of the capitalist party that happens to be in power in Washington. In addition to a yearly salary of $ 10,000, paid by the U. S. Government, he receives from the Porto Rican legislature an annuity of $25,000 to cover “incidental expenses.” Besides, he is furnished, rent free, a magnificent palace and grounds; and the legislature chips in for the payment of whatever servants are needed to maintain him in his accustomed standards of luxury. An automobile is also provided for his “excellency” at the expense of the starving masses.

En adición, Gannes acentuó el empobrecimiento y la desposesión sufrida por los puertorriqueños, la precariedad producto de las actividades del capital estadounidense en la isla-colonia, particularmente en los sectores tabacaleros y azucareros. Para Gannes, la situación de la mayoría de los puertorriqueños era frágil, afectados grandemente por la desnutrición, la hambruna y diversas enfermedades. El comunista citó números de la Cruz Roja para indicar el creciente empobrecimiento de la mayoría de los puertorriqueños, de paso rechazando que la causa de ese empobrecimiento fuese el paso del huracán San Felipe II por Puerto Rico en 1928:

American imperialists like to blame the hurricane of September 1928, for the inescapable fact that the conditions of the Porto Rican workers and peasants are constantly sinking to lower depths. This is the best excuse they can find. But no greater hurricane ever hit Porto Rico than when the imperialist forces landed, and were followed by the long reach of the big banks.

Finalmente, Gannes denunció la creciente dependencia puertorriqueña en los productos importados, y el que los puertorriqueños tuvieran que exportar casi todos sus productos agrícolas. Para Gannes, Puerto Rico estaba totalmente atrapado en las garras del imperialismo estadounidense, tanto en términos políticos como económicos.

Gannes aprovechó sus comentarios sobre Puerto Rico para criticar a Santiago Iglesias Pantín, el Partido Socialista y la Pan-American Federation of Labor. Según Gannes, el Partido Socialista, como el Partido Laboral Británico, colaboraba constantemente con las fuerzas imperialistas.  También lo criticó por apoyar el estadoísmo y por aliarse con el Partido Republicano, un partido para Gannes controlado por hacendados y banqueros, explotadores de los trabajadores puertorriqueños. Gannes inclusive criticó al Partido Nacionalista por llevar a cabo una lucha “half-hearted” por la independencia de Puerto Rico. Por supuesto, tampoco tuvo nada bueno que decir de los unionistas y los republicanos. Gannes anunció la formación de un partido comunista en la colonia:

A Communist Party is being formed in Porto Rico, to carry on a relentless struggle for the absolute, immediate and complete independence of Porto Rico from American imperialism. One of the main tasks of the Communists is to fight against the traitorous role of Iglesias and the Socialist Party who, through the instrumentality of the Pan-American Federation of Labor, help American imperialism not only in Porto Rico, but throughout Latin America.

En Puerto Rico, el Partido Comunista se fundó en 1934, cuatro años después de la publicación del panfleto de Gannes. Es difícil establecer si él se refería a la formación de ese partido o a alguna división dentro del Partido Socialista de entonces, a alguna facción comunista del partido que no favoreciera el estadoísmo. Es posible además que Gannes tuviera contactos con algunos puertorriqueños en Nueva York o que hubiese adquirido información sobre el comunismo puertorriqueño de la Liga Antiimperialista, a la que se refirió en su panfleto. Se refería a la All-America Anti-Imperialist League, también conocida como la Anti-Imperialist League of the Americas. Esta se fundó en 1925 y estuvo activa hasta 1933. Se convirtió entonces en la American League Against War and Fascism. Según Gannes, esta ya estaba operando en Puerto Rico, Filipinas, América Latina y Estados Unidos. Hasta el momento no he conseguido información sobre las actividades de la Liga, si alguna, en Puerto Rico. Juan Antonio Corretjer se integró a la Liga Anti-imperialista de Las Américas mientras estuvo en Nueva York a finales de la década de los veinte.

Gannes terminó su panfleto convocando a los trabajadores, tanto en Estados Unidos como en las colonias, a la acción política a favor de la independencia de las colonias. Para él, Estados Unidos nunca les concedería la independencia, por lo que la que la única opción era arrebatárselas a los imperialistas. Para él, eso requería un frente unido que aglutinara a los trabajadores no solo en Estados Unidos, sino en Filipinas, Puerto Rico y Hawái.

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La famosa Biblioteca Newberry acaba de dar acceso gratuito a su colección de 200,000 imágenes en alta resolución. Ésta incluye mapas, obras de arte, libros, panfletos, manuscritos y fotografías relacionadas con la historia colonial norteamericana, los primeros años de la república estadounidense y  la expansión hacia el oeste. Las imágenes proceden de dos colecciones: la Edward E. Ayer Collection  y la  Everett D. Graff Collection.

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“Buffalo Bill’s Wild West: America’s National Entertainment,” 1884.

Localizada en la ciudad de Chicago, la Biblioteca Newberry fue fundada en 1887 gracias al aporte económico de Walter L. Newberry, un hombre de negocios de esa ciudad, quien dejó una parte de su dinero para la fundación de una biblioteca pública.

Hoy día la biblioteca Newberry es reconocida como un importante centro independiente de investigación, cuya impresionante colección de libros raros, mapas, manuscritos y otros materiales es visitada por investigadores de todas partes del mundo.

Esta colección de imágenes es, sin lugar a dudas, un valioso recurso pedagógico y de investigación para aquellos interesados en los temas que ésta abarca.

Norberto Barreto Velázquez

4 de mayo de 2018

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Acaba de ser publicado un nuevo número de la revista Huellas de Estados Unidos. Este excelente proyecto de los colegas de la Cátedra de Estados Unidos  (UBA) ya suma catorce números, todos dedicados a promover un análisis latinoamericano de la historia estadounidense. Este número incluye ensayos sobre temas muy variados: la Guerra contra la Pobreza de Lyndon B. Johnson y el movimiento negro, los afiches (posters) del famoso Wild West de Buffalo Bill  y el asesinato “moral, intelectual e ideológico” de Martin Luther King. Este número también contiene ensayos sobre temas de gran actualidad, como el endeudamiento de los  estudiantes universitarios y la recién aprobada reforma tributaria impulsada por Donald Trump. Además de una sección de reseñas y ensayos bibliográficos, este número también incluye una conferencia dictada por el gran historiador estadounidense Eric Foner titulada La historia de la libertad en el “Siglo Estadounidense” (Museo Histórico Nacional del Cabildo y de la Revolución de Mayo, Buenos Aires, Argentina. 28 de septiembre de 2017).  Vayan, nuevamente, nuestras felicitaciones y agradecimientos al equipo editorial de Huellas de Estados Unidos.

Norberto Barreto Velázquez

29 de abril de 2018

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Acabo de descubrir un interesante recurso para la enseñanza de la historia estadounidense: Voice and Visions. Este proyecto colaborativo de fuentes primarias contiene una interesante colección de videos y audios relacionados a la historia estadounidense en el siglo XX. Entre ellos podemos mencionar el discurso de Franklin D. Roosevelt anunciando la neutralidad estadounidense tras el estallido de la segunda guerra mundial (1939), imágenes del ataque japonés a Pearl Harbor (1941), un video de Lyndon B. Johnson denunciando los alegados ataques norvietnamitas que llevaron a la Declaración del Golfo de Tonkin (1965), un video de Ronald Reagan haciendo chistes sobre la Unión Soviética (1988) y el discurso de Bill Clinton justificando la intervención estadounidense en Kosovo (1999). Cada recurso audiovisual viene acompañado de una breve explicación histórica y referencias bibliográficas.

Aquellos interesados en recursos audiovisuales encontrarán en Voices and Visions un recurso útil.

Norberto Barreto Velázquez

26 de abril de 2018