Feeds:
Entradas
Comentarios

Archive for the ‘Nueva York’ Category

Comparto esta interesante nota del Dr. Raúl César Cancio Fernández, publicada en Diálogo Atlántico, blog del Instituto Franklin de la Universidad de Alcalá de Henares, analizando el papel histórico que ha jugado una pequeña isla en la ciudad de Nueva York. Desde el siglo XIX, esta isla conocida como Heart Island ha servido de “recurso escatólogico”, es decir, donde se han enterrado aquellos quen han muerto en la Gran Manzana de enfermedades  contagiosas y cuyos cuerpos no fueron reclamados por algún familiar.

Espero que sea de interés de mis lectores.


NY's Hart Island and coronavirus: ''A meaningful place in a dark ...

H(e)art Island, una historia descorazonadora

Dr. Raúl César Cancio Fernández

Diálogo Atlántico    9 de julio de 2020

La última tierra para los apestados a los que nadie quiere. Esa es la estremecedora realidad de las cincuenta hectáreas de roca en medio del ventoso Estrecho de Long Island y a menos de un kilómetro de los pintorescos restaurantes de langosta de City Island que, de nuevo, una epidemia ha sacado a la luz. Existen diferentes teorías sobre los orígenes del nombre de la isla; según una de ellas, los cartógrafos británicos la bautizaron Heart Island, la Isla del Corazón, en 1775 debido a su forma, diluyéndose la “e” con el paso del tiempo. Nunca un topónimo fue más inadecuado, y es que es terriblemente descorazonadora la historia de esta isla de los olvidados.

Mientras que en ciudades de todo el mundo se han tenido que habilitar morgues provisionales en todo tipo de instalaciones –pistas de hielo en Madrid– para hacer frente a la espantosa e inopinada mortalidad provocada por el SARS-CoV-2, la ciudad de Nueva York dispone, trágicamente y desde hace más de un siglo, de un recurso escatológico insular. Algunos de los más de 10 000 fallecidos en esa ciudad a causa del virus, aquellos a quienes nadie ha reclamado, descansan ya en las fosas comunes de Hart Island, como lo hiciera Louisa Van Slyke en 1869, la primera inhumación en la isla, una joven de veinticuatro años que murió a causa de la tuberculosis, la temida peste blanca. Al año siguiente, cuando un brote de fiebre amarilla arrasó la ciudad, las instalaciones existentes en la isla se emplearon también para colocar en cuarentena a las personas infectadas.

Poco más de un siglo después, en el año 1985, otra enfermedad mortal atrajo nueva y dramáticamente la atención del islote. El miedo y la incertidumbre acerca del sida generó que las funerarias de la ciudad cerraran sus puertas a quienes sucumbían ante el VIH, y en los primeros días de la epidemia, diecisiete víctimas de la nueva enfermedad fueron enterradas en el extremo sur de la isla. Después llegarían muchas más, convirtiendo Hart Island en el cementerio más grande del país para víctimas del sida.

A pesar de que hay más de un millón de personas enterradas en Hart Island, lo cierto es que antes que cementerio público, fue otras muchas cosas: lugar de acantonamiento para el 31st Infantry Regiment  (US Colored Troops) y campo para prisioneros confederados durante la Guerra de Secesión; en 1885 se construyó The Pavillion, una instalación que se usó como hospital psiquiátrico para mujeres, tuberculario, escuela industrial y reformatorio para menores. En los años veinte hubo incluso un proyecto inmobiliario frustrado impulsado por el especulador Salomon Riley, una suerte de Negro Coney Island, con salones de baile, ferias, hoteles y un vistoso boardwalk marítimo, llegando a adquirir sesenta vapores para la operación. Finalmente, el gobierno estatal expresó su preocupación por la proximidad a la zona recreativa diseñada tanto de la cárcel de Rikers como de un hospital, rechazando finalmente el proyecto e indemnizando a Riley con 144 000 dólares por la expropiación de los terrenos. Posteriormente se empleó la isla para instalar barracones disciplinarios durante la II Guerra Mundial; albergue para indigentes en la posguerra; centro de desintoxicación de drogodependientes adscrito a la vecina prisión de Rikers en los años sesenta y hasta un silo de misiles MIM-3 Nike Ajax en plena Guerra Fría.

Hart Island (Bronx) - Wikipedia

Actualmente, el acceso a la isla está restringido y controlado por el Departamento Correccional y Penitenciario de Nueva York, que opera un servicio de transbordadores con frecuencia discrecional, con severas y restringidas cuotas para las visitas, practicándose las inhumaciones por internos del centro penitenciario del propio Rikers.

Desde hace unos años, funciona en este ámbito el Proyecto Hart Island, una organización pública de naturaleza benéfica cuyo objeto es mejorar tanto la política de acceso a la isla, como la simplificación de los requisitos para consultar los registros mortuorios, de forma que sea más eficaz y transparente. Incluso ha habido diversas propuestas legislativas tendentes a transferir la jurisdicción de la isla desde el Departamento de Prisiones al de Parques, y así facilitar el acceso público a Hart Island. Iniciativas, en fin, todas ellas encaminadas a mantener el recuerdo de este damasiano millón de cadáveres. Desde Hart Island, los allí enterrados nos dicen lo mismo que el espíritu del rey Hamlet le pedía a su hijo: Adieu, adieu, adieu, Remember me…

Read Full Post »

seguridad-colectiva-chrysler-building1El edificio Chrysler es una joya arquitectónica de la ciudad de Nueva York. Con sus 300 metros de altura, el Chrysler se levanta majestuoso con su estilo art déco, como uno de los símbolos de la Gran Manzana. El Chrysler fue construido al comienzo de la Gran Depresión por cientos de trabajadores que luego de inaugurado cayeron en el olvido.

La revista digital Aeon comparte  un intersante video que recoje imágenes de la instalación de uno de los águilas que distinguen al Chrysler del resto de los rascacielos niuyorquinos. Vemos, además, trabajadores laborando en las alturas sin equipo de seguridad y arriesgando, por ende, su vida, pero orgullosos de su labor.

Comparto con mis lectores este video.


Captura de pantalla 2020-04-24 a la(s) 13.01.02.png

‘Quite a height, ah?’ A tour of the Chrysler Building by those building it

Aeon   24 April, 2020

The Chrysler Tower … stands by itself, something apart and alone. It is simply the realisation, the fulfilment in metal and masonry, of a one-man dream, a dream of such ambition and such magnitude as to defy the comprehension and the criticism of ordinary men or by ordinary standards.
– The Architectural Forum, October, 1930

Today, it’s easy to mistake the Chrysler Building for just another skyscraper dotting the New York City skyline. But upon its completion in 1930, and until it was surpassed by the Empire State Building in 1931, it was the world’s tallest manmade structure. At the time, the tower was notable not just for its sheer mass, but for its polarisation of architecture critics, with detractors deriding the building as an unsightly novelty, and a monument to the grand ego of its car magnate namesake, Walter Chrysler. But, as is clear in this footage filmed by Fox Movietone News, while the building might have originated as a ‘one-man dream’, it was built on the backs of fearless ironworkers – self-proclaimed ‘roughnecks’, who constructed it without harnesses or hard hats. This footage from 1929 and 1930 of the building’s construction – including the placement of an iconic 61st-floor Art Deco eagle – showcases how these workers were less comfortable delivering canned lines for the cameras than they were sitting atop beams hundreds of feet high.

This footage was accessed and published by Aeon with the permission of the University of South Carolina’s Moving Image Research Collections, an archive that ‘preserves films and videos produced outside the American feature film industry to make them available to present and future audiences’.

Read Full Post »