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Archive for the ‘Segunda Guerra Mundial’ Category

Marzo es el mes dedicado en Estados Unidos a la historia de la mujer y para celebrarlo, me propongo compartir varias notas sobre diversos temas relacionados con el papel  que han desempeñado las mujeres en el desarrollo histórico estadounidense. Comenzaré con este artículo de la escritora singapurense y estudiante de doctorado en literatura inglesa H.M.M. Leow sobre el significado de la incorporación de mujeres chinas estadounidenses a la fuerza laboral durante la Segunda Guerra Mundial.

La entrada de Estados Unidos a la Segunda Guerra Mundial generó cambios importantes en la mano de obra nacional. Millones de estadounidenses salieron de la fuerza laboral para ir a pelear a Asia, África y Europa. Esto generó una gran demanda de trabajadores, que fue, en parte, cubierta por miembros de sectores marginales o minoritarios. Como en la Gran Guerra, miles de afroamericanos se incorporaron a la fuerza laboral. Otras minorías, como los mexicano-estadounidenses y los nativos americanos, también disfrutaron de  oportunidades laborales que antes de la guerra estaban reservadas para los blancos. La guerra también abrió la puerta a la migración,  pues miles de braceros fueron traídos de México para trabajar, principalmente, en la agricultura.

Las mujeres también se beneficiaron de esta coyuntura, ya que el empleo femenino creció un 50%. Para 1945, casi 20 millones de mujeres formaban parte de la fuerza laboral. Aunque las principales beneficiarias del incremento en la demanda de mano de obra fueron las mujeres blancas, las afroamericanas también accedieron a nuevas oportunidades laborales. Antes de la guerra, las  afroamericanas se dedicaban a  trabajos tradicionales, como el servicio doméstico. La guerra les abrió las puertas a trabajos reservados para los hombres, especialmente, en la manufactura. Un buen ejemplo es de la industria automotriz, donde el número de trabajadoras aumentó de 29,000 a 200.000. En otras palabras, las mujeres aportaron considerablemente al esfuerzo bélico y se beneficiaron de las oportunidades laborales que el conflicto generó.

En esta nota, H.M.A Leow examina el impacto de la guerra sobre un sector muy particular, las mujeres chinoestadounidenses. Para ello se basa en el trabajo de la historiadora china  Xiaojian Zhao. Zhao es doctora en Historia por la Universidad de California en Berkeley y profesora en la Universidad de California en Santa Bárbara. Además de la historia de los asiáticos-estadounidenses, Zhao estudia temas relacionados a la inmigración, la familia y el género.

El argumento de Leow, siguiendo a Zhao, es que las mujeres chino-estadounidenses aprovecharon la coyuntura favorable que produjo la escasez de mano de obra para unirse al esfuerzo bélico como trabajadoras. Las chinas trabajaban antes de la guerra, pero estaban limitadas por el perjuicio de género, la discriminación racial y el aislamiento social. Por ende, les era muy difícil conseguir trabajo más allá de los límites de los barrios chinos. La guerra les permitió superar esos límites.

Como otras mujeres de grupos minoritarios, las chino-estadounidenses se beneficiaron de las oportunidades de trabajo creadas por la guerra. Las más beneficiadas fueron las hijas jóvenes y solteras, algunas de ellas con educación superior o universitaria. Contrario a sus madres, estas tenían menos responsabilidades y, por ende, disfrutaban  de mayor libertad para salir de sus casas.

La incorporación de estas mujeres a la fuerza laboral no solo les ayudó a combatir la discriminación racial, sino que también tuvo consecuencias muy importantes en sus vidas y en el papel que ocupaban en la sociedad. Poder salir de sus comunidades étnicas les permitió incorporarse a la sociedad y que fueran “aceptadas, por primera vez, como estadounidenses.”


A riveter at work, circa 1940.

¿Pudo Rosie the Riveter ser china-estadounidense?

H.M.A. Leow 

9 de noviembre de 2024

En gran medida, la guerra proporcionó una entrada a las mujeres chinoamericanas en la sociedad estadounidense en general, algo por lo que sus antepasados lucharon durante cien años”, escribe la historiadora Zhao Xiaojian, quien sostiene que las mujeres chinoamericanas de segunda generación “aprovecharon la oportunidad de la guerra para entrar en la sociedad estadounidense en general” uniéndose a la industria de defensa del Área de la Bahía.

“En parte debido a la escasez de fuentes en inglés sobre este tema, algunos estudiosos simplemente han asumido que las mujeres chinoamericanas no compartieron la experiencia de ‘Rosie la Remachadora‘“, informa. Pero utiliza periódicos, registros de empresas e historias orales para rechazar esta visión.

Muchas mujeres chinoamericanas ya trabajaban por necesidad económica. Sin embargo, la discriminación racial y el aislamiento social solían limitarles a empleos en los barrios chinos.

“A muchas mujeres chinoamericanas les resultaba difícil salir de sus comunidades a trabajar, incluso cuando querían”, explica Zhao. “El aislamiento de décadas también limitó la capacidad de las mujeres chinas inmigrantes para comunicarse con el mundo exterior.”

Durante la guerra, también se animó a las mujeres a adoptar roles domésticos: preparar “alimentos nutritivos” para sus familias y “demostrar a nuestros hombres de combate que somos… Totalmente por detrás de ellos.”

The Asian American Women Who Fought to Make Their Mark in WWII | HISTORY

Pero la Segunda Guerra Mundial siguió marcando un punto de inflexión importante, especialmente para las hijas jóvenes solteras de inmigrantes chinos. Muchas de estas mujeres tenían educación secundaria o universitaria.

“Con relativamente pocas responsabilidades domésticas, en contraste con sus madres, tenían la libertad e independencia para trabajar fuera de casa”, escribe Zhao. “Como la mayoría ya vivía en el Área de la Bahía antes de la guerra, estas jóvenes mujeres chinoamericanas fueron de las primeras mujeres estadounidenses en unirse a la fuerza laboral de defensa del Área de la Bahía.”

De hecho, la investigación de Zhao solo encontró cuatro mujeres mayores de cuarenta años durante sus trabajos en tiempos de guerra. Aun así, esas esposas y madres compinieron con destreza sus deberes en casa y en el frente doméstico.

Algunas parejas partieron codo con codo. Por ejemplo, Fred Yam era instalador de tuberías en el astillero naval de Mare Island en 1942, mientras que su esposa, recién graduada del instituto, era ayudante de un electricista.

Mientras tanto, la viuda de mediana edad Ah Yoke Gee, cuyos hijos en edad de escuela superior y universidad aún vivían con ella, cocinaba por las mañanas y hacía la compra y limpiaba los fines de semana. De 1942 a 1945, Ah Yoke, nacido en California, también trabajó como soldador en un astillero de Richmond. Su trabajo le permitió ser “reconocida como una trabajadora patriótica y trabajadora en la defensa”, a pesar de que leyes discriminatorias le habían arrebatado su ciudadanía por nacimiento al casarse con un inmigrante de Hong Kong.

“Antes de la Segunda Guerra Mundial, era difícil para las mujeres chinoamericanas encontrar trabajo fuera de Chinatown debido a la discriminación racial y de género”, señala Zhao. Pero la guerra provocó “una contratación sin precedentes de mujeres chinoamericanas en las industrias de guerra del Área de la Bahía.”

The Asian American Women Who Fought to Make Their Mark in WWII | HISTORYZhao estima que, para 1943, las mujeres representaban al menos una décima parte de los aproximadamente 5.000 chino-estadounidenses que realizaban trabajos relacionados con la defensa en el Área de la Bahía de San Francisco.

Periódicos comunitarios como Jinshan shibao, con sede en San Francisco, o Chinese Times, también señalaron los beneficios del empleo en la industria de defensa, como la vivienda subvencionada que “ofrecía una gran oportunidad para que los chinoamericanos se mudaran de sus guetos étnicos aislados.”

De hecho, el trabajo durante la guerra puso a mujeres chinoamericanas en contacto cercano con estadounidenses de otros orígenes, a veces con consecuencias que cambiaron vidas. Por ejemplo, la hija de Ah Yoke Gee, Maggie, se convirtió en dibujante naval en Mare Island tras graduarse en la Universidad de California en Berkeley. Allí, entabló amistad con otras dos mujeres de su edad: una blanca y la otra filipina.

“La filipina había tomado algunas clases de vuelo antes de la guerra, y los tres decidieron ahorrar dinero para el entrenamiento en aviación”, explica Zhao.

Maggie Gee: From Berkeley Physics to WWII Pilot | Physics

Maggie Gee

Maggie Gee acabó uniéndose a las Pilotos del Servicio Femenino de la Fuerza Aérea, o WASPs, y pasó la guerra transportando suministros militares por todo Estados Unidos. Tras la guerra, obtuvo un doctorado y rompió el techo de cristal para ejercer como física en el Laboratorio Nacional Lawrence Livermore.

“Las jóvenes chinoamericanas que participaron en el trabajo de defensa tenían recuerdos frescos de prácticas discriminatorias en la sociedad estadounidense antes de la guerra, y eran plenamente conscientes de las implicaciones políticas de aceptar empleos en defensa”, escribe Zhao.

La discriminación racial siguió siendo un desafío en sus búsquedas de empleo posteriores. Aun así, los cambios generalizados provocados por la guerra significaron que sus vidas “ya no estaban restringidas dentro de sus comunidades étnicas.”

Zhao concluye: “Lo que habían logrado era mucho más importante que los propios trabajos. Fueron aceptadas, por primera vez, como estadounidenses.”

Recursos

JSTOR es una biblioteca digital para académicos, investigadores y estudiantes. Los lectores de JSTOR Daily pueden acceder gratuitamente a la investigación original detrás de nuestros artículos en JSTOR.

Chinese American Women Defense Workers in World War II

By: Xiaojian Zhao

California History, Vol. 75, No. 2 (Summer 1996), pp. 138–153

University of California Press in association with the California Historical Society


Traducido por Norberto Barreto Velázquez

 

 

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El bombardeo de la ciudad de Dresde por los Aliados en febrero de 1945 es considerado una de las peores atrocidades de la segunda guerra mundial. Miles de alemanes murieron víctimas de las bombas de los estadounidenses y británicos a pocos meses del fin de la guerra en Europa. En su momento el bombardeo no pasó de ser otro evento sangriento de una guerra brutal. Según Peter Feuerherd, no fue hasta la publicación de la novela Matadero cinco de Kurt Vonnegut en 1969, que la percepción del bombardeo de Dresde cambió.

Vonnegut, quien como prisionero de guerra fue testigo del bombardeo, reprodujo la brutalidad del ataque anglo-estadounidense. Escrito en medio de las protestas contra la guerra de Vietnam, Matadero cinco fue un éxito de ventas. A través de la ficción, Vonnegut no sólo rescató del olvido a Dresde, sino que planteó tres preguntas básicas: ¿Estaba moralmente justificado el bombardeo? ¿Fue un acto de venganza? ¿Fue necesario para acabar con la guerra en Europa? Esas tres preguntas siguen resonando y adquieren mayor fuerza en momentos en que Gaza sufre la acometida salvaje de un Israel que sabe y se siente impune. ¿Hemos aprendido algo los seres humanos desde que cayó la última bomba en Dresde? Pareciera que no.

Peter Feuerherd es profesor de periodismo en la Universidad de St. John’s en Nueva York y corresponsal del National Catholic Reporter. Es autor de Holy Land USA: A Catholic Ride Through America’s Evangelical Landscape (2006).


75 años del bombardeo de Dresde: la destrucción de la 'Florencia del Elba'

Cómo Matadero Cinco nos hizo ver el de Dresde

de manera diferente

 Peter Feuerherd 

JSTOR Daily    13 de febrero de 2017

El bombardeo estadounidense y británico de Dresde,  Alemania, que comenzó el 13 de febrero de 1945, fue visto en su día como una nota histórica a pie de página de una historia mucho más amplia. Después de todo, tuvo lugar cerca del final de la Segunda Guerra Mundial, una guerra caracterizada por atrocidades demasiado numerosas para contarlas.

Luego vino la publicación en 1969 de una novela de ciencia ficción llamada Matadero Cinco de Kurt Vonnegut, Jr. Había presenciado el bombardeo como prisionero de guerra estadounidense, y sobrevivió refugiándose en un armario de carne en la histórica ciudad alemana. La novela cuenta la historia de Billy Pilgrim, también prisionero de guerra estadounidense en Dresde, que viaja en el tiempo a través del espacio y comenta la barbarie con el discreto mantra de “Así va”.

Matadero Cinco - Vonnegut, Kurt - 978-84-339-2031-7 - Editorial AnagramaLa novela se convirtió en la obra icónica de Vonnegut, vendiendo más de 800.000 copias en los Estados Unidos. Fue ampliamente traducido. Matadero Cinco fue ampliamente leído como una declaración gráfica sobre la inutilidad de la guerra, capturando el espíritu de la época, cuando las protestas contra la guerra de Vietnam estaban en su cenit.

“Todo esto sucedió, más o menos”, así es como Vonnegut introduce la novela.

La novela de Vonnegut reabrió una vieja herida: ¿estaba moralmente justificado el bombardeo de Dresde? ¿Fue simplemente un acto de venganza por los crímenes nazis, infligidos a civiles inocentes? ¿O era necesario poner fin a la guerra en Europa?

En la novela, Vonnegut describe a Billy Pilgrim como testigo del peor acto de violencia masiva en la historia europea, comparable al bombardeo atómico de Hiroshima. Citando una historia ampliamente publicada de la época, cifró las muertes de Dresde en 125.000.

Los historiadores cuestionaron las cifras de Vonnegut. Las muertes reales fueron mucho menores, alrededor de 25.000, y las cifras más altas fueron infladas por las afirmaciones de la propaganda nazi. Algunos argumentaron que Vonnegut había distorsionado los números para reforzar su punto de vista novelesco.

La crítica literaria Anne Rigney lo ve de otra manera. Vonnegut, señala, estaba trabajando con las cifras de víctimas aceptadas de su tiempo (las estimaciones posteriores y más bajas llegaron después de la publicación de la novela). Irónicamente, como testigo ocular del horror, Vonnegut sabía menos sobre el panorama general del bombardeo que los historiadores que tenían acceso a una gama más amplia de materiales.

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Cádaver de una mujer en un refugio antiaéreo, Dresde, 1945. Wikipedia

Señala que la obra de Vonnegut no es historia. No pretende serlo. Presenta a un personaje que viaja en el espacio exterior y a través del tiempo. La novela es, más bien, una “memoria cultural” al definir un acontecimiento histórico a través de impresiones gráficas novelescas.

Aun así, Matadero Cinco tuvo consecuencias en el mundo real. Reabrió la investigación moral sobre los bombardeos de Dresde y, por implicación, sobre la guerra en general. El objetivo de Vonnegut era utilizar a los muertos de Dresde como una “presencia espectral” que informara a los vivos sobre las atrocidades de todas las guerras, con el punto de que “cada víctima colateral es demasiada”, escribe Rigney.

El resultado fue que el uso de la ciencia ficción por parte de Vonnegut y sus propios relatos de testigos oculares trajeron un feo evento de la Segunda Guerra Mundial a un mundo más dispuesto a escuchar sobre el impacto de la barbarie en tiempos de guerra 24 años después de los eventos reales.

Traducido por Norberto Barreto Velázquez

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La historiadora estadounidense Heather Cox Richardson no es una autora ajena a esta bitacora. Por el contrario, he compartido varios de sus columnas diarias por lo instructivo y atinado de sus comentarios y, sobre todo, por usar el pasado para darle sentido a la actualidad estadounidense.

En este ocasión comparto un escrito analizando y comentando un panfleto publicado por el Departamento de Guerra de Estados Unidos durante la segunda guerra mundial, definiendo y caracterizando al fascismo para las tropas estadounidense. Cox Richardson escribe este texto como parte de la conmemoración del Memorial Day, día festivo dedicado a los veteranos norteamericanos.

La descripción que hace el panfleto del fascismo es, realmente, extradordinaria y muy pertinente en momentos en que la sociedad nortamericana vive una gran polarización y un fortalecimiento de la derecha más extrema.

Como el Departamento de Guerra en marzo de 1945, a Cox Richardson le preocupa que sus conciudadanos entiendan que el fascismo es, en pleno siglo XXI, una amenaza para la  que deben estar listos para combatir. Para ello es necesario conocer sus caracterítcas y estrategias. De ahí la relevancia de lo que hace casi ochenta años se le trato de inculcar a la tropa.


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29 de mayo de 2023

Heather Cox Richardson

30 de mayo de 2023

A partir de 1943, el Departamento de Guerra publicó una serie de panfletos para el personal del Ejército de los Estados Unidos en el teatro europeo de la Segunda Guerra Mundial. Titulada Army Talk, la serie fue diseñada “para ayudar [al personal] a convertirse en hombres y mujeres mejor informados y, por lo tanto, mejores soldados”.

El 24 de marzo de 1945, el tema de la semana fue “¡FASCISMO!”

“Están lejos de casa, separados de sus familias, ya no en un trabajo civil o en la escuela y muchos de ustedes están arriesgando sus propias vidas”, explicaba el panfleto, “debido a una cosa llamada fascismo”. Pero, la publicación preguntó, ¿qué es el fascismo? “El fascismo no es lo más fácil de identificar y analizar”, decía, “ni, una vez en el poder, es fácil de destruir. Es importante para nuestro futuro y el del mundo que tantos de nosotros como sea posible comprendamos las causas y prácticas del fascismo, para combatirlo”.

El fascismo, explicaba el documento del gobierno de Estados Unidos, “es un gobierno de unos pocos y para unos pocos. El objetivo es la toma y el control de la vida económica, política, social y cultural del Estado”. “El pueblo dirige gobiernos democráticos, pero los gobiernos fascistas dirigen al pueblo”.

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“Los principios básicos de la democracia se interponen en el camino de sus deseos; Por lo tanto, ¡la democracia debe desaparecer! Cualquiera que no sea miembro de su pandilla interna tiene que hacer lo que se le dice. No permiten libertades civiles, ni igualdad ante la ley”. “El fascismo trata a las mujeres como simples criadoras. ´Los niños, la cocina y la Iglesia´, era el eslogan nazi para las mujeres”, decía el panfleto.

Los fascistas “hacen sus propias reglas y las cambian cuando quieren… Se mantienen en el poder mediante el uso de la fuerza combinada con propaganda basada en ideas primitivas de “sangre” y “raza”, mediante la hábil manipulación del miedo y el odio, y mediante falsas promesas de seguridad. La propaganda glorifica la guerra e insiste en que es inteligente y ´realista´ ser despiadado y violento”.

Los fascistas entendieron que “el principio fundamental de la democracia, la fe en el sentido común de la gente común, era el opuesto directo del principio fascista del gobierno de unos pocos de élite”, explicó, “así que lucharon contra la democracia … Enfrentaron a grupos políticos, religiosos, sociales y económicos y tomaron el poder mientras estos grupos luchaban”.

Los estadounidenses no deberían dejarse engañar pensando que el fascismo no podría llegar a Estados Unidos, advertía el panfleto; después de todo, “una vez nos reímos de Hitler como un pequeño payaso inofensivo con un bigote divertido”. Y, de hecho, Estados Unidos había experimentado “lamentables casos de sadismo de la mafia, linchamientos, vigilantismo, terror y supresión de las libertades civiles. Hemos tenido nuestras pandillas encapuchadas, Legiones Negras, Camisas de Plata e intolerantes raciales y religiosos. Todos ellos, en nombre del americanismo, han utilizado métodos y doctrinas antidemocráticas que… puede ser identificado correctamente como ´fascista´“.

El Departamento de Guerra pensó que era importante que los estadounidenses entendieran las tácticas que los fascistas usarían para tomar el poder en los Estados Unidos. Tratarían de ganar poder “bajo el disfraz de ´superpatriotismo´ y ´superamericanismo´“. Y usarían tres técnicas:

Primero, enfrentarían a grupos religiosos, raciales y económicos entre sí para romper la unidad nacional. Parte de ese esfuerzo para dividir y conquistar sería una “´campaña de odio´ bien planificada contra razas minoritarias, religiones y otros grupos”.

En segundo lugar, negarían cualquier necesidad de cooperación internacional, porque eso iría en contra de su insistencia en que sus partidarios son mejores que todos los demás. “En lugar de la cooperación internacional, los fascistas buscan sustituir un tipo pervertido de ultranacionalismo que le dice a su pueblo que son los únicos en el mundo que cuentan. Con esto va el odio y la sospecha hacia la gente de todas las demás naciones”.

En tercer lugar, los fascistas insistirían en que “el mundo no tiene más que dos opciones: el fascismo o el comunismo, y etiquetan como ´comunistas´ a todos los que se niegan a apoyarlos”.

Captura de pantalla 2023-06-01 a la(s) 22.43.21Es “de vital importancia” aprender a detectar fascistas nativos, dijo el gobierno, “a pesar de que adoptan nombres y consignas con atractivo popular, se cubren con la bandera estadounidense e intentan llevar a cabo su programa en nombre de la democracia que están tratando de destruir”.

La única manera de detener el ascenso del fascismo en los Estados Unidos, dice el documento, “es haciendo que nuestra democracia funcione y cooperando activamente para preservar la paz y la seguridad mundiales”. En medio de la inseguridad del mundo moderno, el odio en la raíz del fascismo “cumple una triple misión”. Al dividir a la gente, debilita la democracia. “Al hacer que los hombres odien en lugar de pensar”, les impide “buscar la causa real y una solución democrática al problema”. Al prometer falsamente prosperidad, atrae a la gente a abrazar su seguridad.

“El fascismo prospera en la indiferencia y la ignorancia”, advirtió. La libertad requiere “estar alerta y en guardia contra la violación no solo de nuestra propia libertad sino de la libertad de todos los estadounidenses. Si permitimos que la discriminación, el prejuicio o el odio roben a cualquiera sus derechos democráticos, nuestra propia libertad y toda democracia se ven amenazadas”. Y si “queremos asegurarnos de que el fascismo no llegue a Estados Unidos, debemos asegurarnos de que no prospere en ninguna parte del mundo”.

Setenta y ocho años después de la publicación de “¡FASCISMO!” con su programa para reconocer ese sistema político y evitar que se apodere de los Estados Unidos, el presidente Joe Biden hoy en el Cementerio Nacional de Arlington en Arlington, Virginia, honró a aquellos que dieron sus vidas luchando para preservar la democracia. “En este día, nos reunimos nuevamente para reflexionar, recordar, pero sobre todo, para volver a comprometernos con el futuro por el que lucharon nuestros héroes caídos, … Un futuro basado en la libertad, la democracia, la igualdad, la tolerancia, la oportunidad y… justicia”.

“El monumento más verdadero a sus vidas”, dijo el presidente, es actuar “todos los días para garantizar que nuestra democracia perdure, nuestra Constitución perdure, y el alma de nuestra nación y nuestra decencia perduren”.

Traducido por Norberto Barreto Velázquez

Referencias:

https://onlinebooks.library.upenn.edu/webbin/serial?id=armytalks

War Department, “Army Talk 64: FASCISM!” March 24, 1945, athttps://archive.org/details/ArmyTalkOrientationFactSheet64-Fascism/mode/2up

https://www.whitehouse.gov/briefing-room/speeches-remarks/2023/05/29/remarks-by-president-biden-at-the-155th-national-memorial-day-observance/

https://twitter.com/WhiteHouse/status/1663379851716198400

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Comparto esta nota de prensa de la Franklin D. Roosevelt Presidential Library and Museum (FDRPL) invitando a un conversatorio sobre el libro del Dr. Derek Leebaert, Unlikely heroes: Franklin Roosevelt, His Four Lieutenants, and the World They Made (St. Martin’s Press, 2023).


descargaHYDE PARK, NY — La Franklin D. Roosevelt Presidential Library and Museum presentará conversatorio y firma de libros con Derek Leebaert, autor de UNLIKELY HEROES: FRANKLIN ROOSEVELT, HIS FOUR LIEUTENANTS, AND THE WORLD THEY MADE, a las 6:00 P.M. el miércoles 10 de mayo de 2023. El evento se llevará a cabo en el Henry A. Wallace Center at the FDR Presidential Home and Library y se transmitirá en vivo a las cuentas oficiales de YouTube, Twitter y Facebook de la FDRRPL. Este es un evento público gratuito, pero se requiere registro para asistir en persona.  HAGA CLIC AQUÍ para registrarse.

Sinopsis:

Cuatro personas notables sirvieron en el escalón más alto de la administración del presidente Franklin Roosevelt desde los aterradores primeros meses de la primavera de 1933 hasta su muerte en abril de 1945. Estos lugartenientes fueron figuras clave en la administración de FDR. Desarrollaron políticas innovadoras para combatir la Depresión, implementaron el New Deal y fueron fundamentales para la victoria aliada en la Segunda Guerra Mundial.

Hasta 1933, habría parecido poco probable que Harry Hopkins, Harold Ickes, Frances Perkins y Henry Wallace hubieran sido considerados para un alto cargo. Aún así, cada uno se convirtió en una figura mundial, y habría sido extremadamente difícil para Roosevelt transformar la nación sin ellos. Al examinar las vidas de estos cuatro individuos, surge una imagen muy diferente de cómo los estadounidenses salvaron su democracia. Muchos de los peligros que superaron siguen siendo relevantes.

Derek Leebaert es el autor de GRAND IMPROVISATION: AMERICA CONFRONTS THE BRITISH SUPERPOWER, 1945-1957; MAGIA Y CAOS: LOS DELIRIOS DE LA POLÍTICA EXTERIOR ESTADOUNIDENSE DESDE COREA HASTA AFGANISTÁN; y ATREVERSE Y CONQUISTAR: OPERACIONES ESPECIALES Y EL DESTINO DE LAS NACIONES. Fue editor fundador de la revista International Security de Harvard / MIT  y es cofundador del Museo Nacional del Ejército de los Estados Unidos. Es D.Phil por la Universidad de Oxford y vive en Washington, D.C.

Traducido por Norberto Barreto Velázquez

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